EFE. GUADALAJARA.
Enrique Miret Magdalena, químico, teólogo y ex presidente de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, falleció ayer tras una larga enfermedad en Madrid, donde hoy será incinerado.
Conocido conferenciante y teólogo seglar heterodoxo autodidacta que se consideraba ante todo "hombre de diálogo", Miret nació en Zaragoza el 12 de enero de 1914 y se licenció en Ciencias Químicas en la Universidad Central (1942), donde se doctoró un año después.
En pleno Alzamiento Nacional intentó ingresar en la Compañía de Jesús, pero la Guerra Civil se lo impidió; al encontrarse inscrito en la lista de candidatos a jesuitas, le recomendaron ocultarse, y por ello durante la contienda vivió refugiado en la Embajada de Paraguay de Madrid.
Se dedicó profesionalmente a la especialidad de aislamientos térmicos y acústicos, pero pronto comenzó su labor como escritor, profesor y conferenciante experto en Teología, Ética y Sociología de la Religión y de la Familia y Juventud.
Por su actividad como escritor, en 1965 fue elegido presidente de la Unión Nacional de Graduados de Acción Católica y durante cuatro años fue secretario general de la Unión de Apostolado Seglar. En 1982 fue nombrado director general de Protección de Menores, en el Ministerio de Justicia, cargo que desempeñó durante cuatro años. También fue presidente honorario de la Asociación Mensajeros de la Paz.