G. R. PALMA.
A la espera de la autopsia, que se le practicará hoy, las primeras investigaciones sobre el fallecimiento de Stephen Gately, la voz del grupo británico Boyzone, descartan una muerte violenta. Así lo indican los primeros indicios de la investigación abierta por la Guardia Civil, que inicialmente rechazan el consumo de drogas como causa del óbito.
Gately, de 33 años de edad, fue encontrado muerto en su apartamento del Port d´Andratx, en la zona de Cala Llamp, en la madrugada del pasado viernes al sábado, después de una noche de fiesta que comenzó en Gomila (Palma) y concluyó en su propia residencia.
Esa noche, Gately salió de copas junto a su marido, Andy Cowles, y un amigo búlgaro, Giorgi Duchev, de 25 años.
El delegado del Gobierno, Ramón Socías, confirmó que "en un principio no se han detectado signos de violencia" y que la hipótesis más probable es "un fallo cardiaco", aunque añadió que "habrá que ver si no hay algo más detrás".
La familia de Gately negó rotundamente a los medios irlandeses que el joven vocalista tuviera tendencias suicidas o consumiera estupefacientes.
Sin embargo, el diario sensacionalista The Sun, publicó ayer que Gately estaba completamente borracho tras una juerga que se prolongó más de ocho horas y en la que bebió cocktails y vino blanco junto a su pareja. "Stephen estaba por los suelos", reveló una persona que tomó una copa con ellos al citado periódico.
Según el rotativo inglés, Cowles se fue a la cama una hora más tarde y dejó a Stephen dormido en el sofá. Cuando se despertó al día siguiente, alrededor del mediodía, encontró al intérprete en una extraña "posición de plegaria", en cuclillas en el suelo y con la cara contra una almohada del sofá. The Sun apunta que la policía cree que se asfixió con su propio vómito.
Gately saltó a la fama junto con Boyzone con temas como No Mather What o Words y en 1999 se convirtió en el primer cantante de un conjunto de música pop masculino en declarar su homosexualidad.