Isabel Guarch. Diseñadora de joyas
ESTEBAN MERCER. PALMA.
Durante sus veranos mallorquines la Reina Sofía, propietaria de uno de los joyeros más importantes del mundo, elije como complementos multitud de collares y pulseras que son un claro homenaje a esta isla donde pasa gran parte de sus vacaciones y que ha hecho suya declarando en más de una ocasión que le gustaría, llegado el momento, retirarse a su Palacio de Marivent para vivir aquí de forma permanente. Antes la veíamos con la creu de Calatrava o con el típico cordoncillo mallorquín alrededor del cuello. Hoy opta por piezas más actuales, inspiradas sin embargo en nuestra centenaria tradición joyera.
Isabel Guarch, creadora de los complementos más lucidos por doña Sofía es reacia, por discreción, a hablar de su clienta más insigne, pero accede a ser entrevistada por DIARIO de MALLORCA en su estudio de la Torre Madrid de Palma para que podamos conocer los gustos de doña Sofía y que tanta curiosidad ha causado en los últimos tiempos. Además la diseñadora ha sido seleccionada para participar en un homenaje a la muñeca Barbie que celebra su aniversario en todo el mundo.
–Ha dado vida nueva a joyas tradicionales y el éxito ha sido asombroso…
–Queríamos que la joyería tradicional mallorquina no se estancara o se quedara en un cajón como reliquia familiar, decidimos modernizarla desde el respeto más absoluto. Igual que cambia la moda, los complementos que utilizamos hoy no son los mismos que hace veinte años. Empezamos con la cruz de Calatrava, la pieza que más nos identifica, y ahora cada año presentamos una nueva colección. Combinamos las piezas con materiales actuales como el cuero, las perlas, la plata.
–¿Qué es la joyería tradicional mallorquina?
–Joyería que a través de los años se ha convertido en algo propio aunque llegó de fuera. El ejemplo más claro es el cordoncillo, de origen fenicio y que se utilizaba como dote o la cruz, pero en los joyeros mallorquines siempre hay rosetones o la bauleta, la bombeta, botonaduras. Nosotros hemos actualizado el cordoncillo haciendo su eslabón mas grande y de forma tridimensional y lo combinamos con multitud de materiales, antes impensables, aunque sigue siendo la misma pieza.
–A la Reina le encantan, las combina dándoles un aire muy nuevo…
–Nuestras joyas y colecciones gustan y tienen un mensaje y una historia que la gente entiende rápidamente. Me siento muy afortunada y es un honor que doña Sofía las luzca tan bien. Nos visita habitualmente en Semana Santa y verano como una clienta más que conoce nuestras colecciones, y sé que valora mucho nuestra discreción. Somos discretos con todos nuestros clientes, es norma de la casa.
–El verano pasado lució mucho sus diseños, inconfundibles. ¿Le ha preguntado por qué le gustan tanto?
–Estamos muy orgullosos cuando la vemos fotografiada con nuestros diseños pero nunca le he preguntado por qué nos elige. Creo que es una señora amante de las tradiciones de nuestro país y de esta tierra en particular, por eso se implica más con lo que diseñamos, tan de aquí pero modernizado y juvenil. Tiene más de vacacional que de representación institucional.
–¿Es una compradora muy exigente?
–Todos nuestros clientes son exigentes y ella es una señora como las demás. Rápida para unas cosas y para otras necesita más tiempo para la elección.
–¿Se trata de una publicidad impagable?
–Sí, aquí no hay tratos de favor. Si viene es porque le gusta y nosotros se lo agradecemos mucho, tanto que nunca hablamos de ello, por respeto fundamentalmente y también porque como creadora que soy de estas piezas le estoy inmensamente agradecida.
–Y otra reina…¿Debe estar muy contenta con que la hayan elegido para crear una joya para la muñeca Barbie, de aniversario en medio mundo?
–Estoy feliz. En Barcelona se hará una exposición donde cincuenta mujeres españolas de diferentes disciplinas nos hemos inspirado en Barbie para crear una obra, ya sea una joya, una pieza de música, un plato de restauración. En mi caso es una pieza que me inspira Barbie. Me he trasladado a mi infancia, al glamour, al verano de Mallorca, a las fiestas. Es una joya muy mediterránea y muy joven. He vivido la joyería desde que nací, tengo mucho donde inspirarme.