MATEU CUART. PALMA.
Había camiones de casi todas las escuderías, una unidad móvil de TVE, gradas y decenas de coches, pero apenas ocupaban parte del vestíbulo del Palma Arena. Son las ventajas del Scalextric, cuyo séptimo Criterium reunió ayer a decenas de aficionados al motor en miniatura.
"También es más asequible que los rallies 1:1", admitía Pep Lluís Roig, ganador el sábado de la prueba TT Off-Road, de coches todoterreno. Para conseguirlo, asegura que no hay más secreto que el esfuerzo y la constancia de entrenar, al menos, dos veces por semana. Aunque, sin duda, ayuda también un mando con 64 curvas programadas, capacidad para programar frenadas y antispin, una suerte de control de tracción electrónico, con el que ayer competía en la prueba reina, la que puso a los monoplazas sobre un circuito de 33 metros, cuatro carriles y una recta de hasta 14 metros. Con el tiempo, ha llegado a acumular unos 600 coches. "Y soy de los que tiene pocos", asegura.
Diego Moyá, en cambio, prefiere "correr a pelo". Por eso usa un Parma, "un mando actualizado pero sin tecnología". Su afición al Scalextric se remonta a la infancia. "Se les puede hacer de todo: reglaje de ruedas, de motor, carrocería, chasis... Depende de la pericia de cada piloto", apunta. En su haber, piezas singulares, como un AC Cobra descapotable y sin chasis, del año 65.
"No se trata de ser el más rápido, sino el que menos se sale", apostilla David Morcillo, vencedor en la prueba de Le Mans, sobre un juego "muy didáctico, que fomenta la amistad y la creatividad y ayuda a que los niños no estén tan enganchados a la tele y las consolas", según el organizador de la cita, Ramón Salamanca.
Aunque, para algunos, el Scalextric ha dejado de ser un mero pasatiempo. "Nosotros no jugamos, competimos", aclara Bernat Colom. Por eso, dedica unas tres horas diarias a la preparación y el entreno. "Sólo nos superan catalanes, gallegos y madrileños", admite el piloto, que ha probado también con la escala real. "He corrido con coches grandes, pero gastas mucho y aun así no estás delante. Con el slot también gastas, pero te sitúas en los primeros puestos", sostiene sobre una afición que no entiende de género ni edad. Entre los benjamines, se coronó el sábado Gabriel Mayans. Entre las féminas, la ganadora fue Patricia de Benito.