BENEDICTO XVI, AYER EN LA CEREMONIA DE CANONIZACIÓN. FOTO: EFE
Benedicto XVI proclamó ayer cinco nuevos santos, entre ellos los españoles Francisco Coll y Guitart y Rafael Arnáiz Barón y el belga Padre Damián, el apóstol de los leprosos, en una ceremonia en la que pidió luchar contra la lepra, que "desfigura a la humanidad", y servir a los leprosos.
En una basílica de San Pedro, bellamente iluminada y que dejaba al descubierto todas sus obras de arte, Benedicto XVI ofició la séptima ceremonia de canonización de su pontificado, en la que proclamó también santos, a un arzobispo polaco y a una monja francesa.
Francisco Coll y Guitart (1812-1875) fue un sacerdote de la Orden de los Frailes Predicadores (dominicos), misionero y fundador de la Congregación de las Dominicas de la Anunciación de la Beata Virgen María. Nació en Gombrén y falleció en Vic, ambas en la provincia de Gerona y fue beatificado por Juan Pablo II el 29 de abril de 1979.
Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938), religioso cisterciense, nació en Burgos y falleció en el monasterio de la Trapa de San Isidro de Dueñas (Palencia). Fue proclamado beato por el papa Juan Pablo II, "como modelo para todos los jóvenes del mundo", el 27 de septiembre de 1992.
De Coll y Guitart resaltó Benedicto XVI su actividad evangelizadora itinerante, siguiendo la forma de "misiones populares" y su labor para dar una educación integral a niños y jóvenes.
De Arnáiz Baron subrayó que falleció a los 27 años, que nunca estuvo apegado a los bienes materiales y a otras metas que la vida del mundo propone a veces con gran insistencia y dijo que es un ejemplo para aquellos jóvenes "que no se conforman con poco, sino que aspiran a la lena verdad, a las indecible alegría que se alcanza por el amor a Dios".
Además de los santos españoles, el Sumo Pontífice canonizó al Padre Damián, nombre con el se conoce a José Damián de Veuster (1840-1889), el padre de los leprosos; a la monja francesa Jeanne (María de la Cruz) Jugan (1792-1879), fundadora de la Congregación de las Hermanitas de los Pobres y al arzobispo polaco Segismundo Felix Felinski (1822-1895), prelado de Cracovia.
A la ceremonia asistió una delegación española presidida por el ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y de la que formaron parte el vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Josep Lluís Carod Rovira, y el vicepresidente del Gobierno valenciano, Juan Cotino.