EFE. BARCELONA
La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) ha reclamado un cambio en el modelo de prevención contra este fenómeno, que no sólo ha dejado de ser un problema prioritario para la sociedad española sino que entre los jóvenes, incluso se ha convertido en una vía de integración social.
La FAD ha elaborado un estudio que apunta que el actual modelo para combatir el consumo, recogido en el Plan Nacional de 1985, estaba basado en una droga "marginal" como la heroína, mientras que ahora el contexto ha cambiado totalmente y el protagonismo recae en otras sustancias (cocaína, cannabis o éxtasis), cuyo uso se asocia al ocio.
El director técnico de la FAD, Eusebio Megías, que presentó ayer el informe Problemas de drogas, aquí y ahora, afirma que las drogas no son un problema de jóvenes: "Los adolescentes no son unos marcianos y hacen lo que ven", y de hecho, añadió, muchos padres no saben cómo actuar ante sus hijos porque ellos también fueron consumidores de fin de semana.
El experto dice que los jóvenes conocen los riesgos de estas sustancias, pero también sus efectos recreativos, "y se arriesgan", y alerta que si en los años ochenta consumir drogas era motivo de exclusión, ahora es un factor para evitar que en su círculo consideren raros a los chicos.