EFE. VATICANO.
Los matrimonios y las familias en África están siendo sometidos a "terribles presiones" por parte de grupos, muchos de ellos homosexuales, e incluso con el beneplácito de algunos miembros de la Iglesia, para desvirtuar su naturaleza y su función en la sociedad.
Así lo denunció el cardenal de Cape Coast, Peter Turkson, en el II Sínodo de Obispos para África, del que es relator, en la Relación general de las discusiones, el documento con el que se abrió esta asamblea a la que asisten 244 obispos, de ellos 197 africanos.
En conversaciones con la prensa se mostró favorable al uso del preservativo en las parejas casadas si uno de ellos está contagiado del sida, aunque insistió en la fidelidad y denunció que en África se comercializan condones de escasa calidad, "que empeoran la situación". El purpurado añadió que la Iglesia Católica está preparada para tener un Papa negro y que es erróneo pensar que no hay africanos "a la altura". En el continente negro, el número de católicos ha pasado de los 55 millones de 1978 a 164 millones de 2007. Según Benedicto XVI, África implora "reconciliación, justicia y paz".