B. NOGUERA. SANTA MARÍA.
Una multitud, siete mil personas según la organización, inundó el sábado por la noche la zona de Son Llaüt de Santa Maria para asistir a la novena edición de un festival Sa Rocketa que tenía como aliciente especial la actuación del conjunto Ojos de Brujo, que presentó en Mallorca los ritmos de aroma caribeño de su último álbum, Aocaná, que le han llevado a realizar una gira internacional durante estos últimos meses.
Ojos de Brujo apareció sobre el escenario pasadas las doce de la noche y el festival vivió sus momentos más intensos con un público seducido por la energía de Marina, voz e imagen del grupo, y los intensos ritmos musicales de una banda que lanzó su primer disco hace diez años, iniciando así un camino de experimentación sonora acompañado siempre de un entorno de agitación artística. El grupo, que se autodefine como "hijos de la rumba callejera y el flamenco políglota", desgranaron sus éxitos de esta última década, y presentaron ante el publico mallorquín sus más recientes creaciones.
Pero Sa Rocketa alzó el telón unas horas antes, sobre las seis de la tarde, cuando comenzó la muestra de grupos noveles, con nombres como Blackend, Te Corrs, Malaje, Cròniques Sòniques, Zona Nord, Eixut, Savant, Vice City o Miquel Roldán, entre otros. Esta oportunidad para los grupos jóvenes que comienzan es uno de los sellos de identidad de un festival que desde sus inicios pretende combinar la contratación de grupos consagrados con las actuaciones de bandas poco conocidas que suelen tener dificultades para acceder al cartel de los grandes conciertos que se programan.