EUROPA PRESS. VALENCIA.
El Instituto Europeo de Fertilidad (IEF) y la empresa Sistemas Genómicos (SG) han conseguido por primera vez en España que una mujer con el grupo sanguíneo incompatible con su pareja, y que generó anticuerpos en un parto previo, se quede embarazada de un bebé con un Rh negativo, el mismo que el suyo, gracias a la selección genética de embriones.
El director de la Unidad Genética reproductiva del instituto valenciano Sistemas Genómicos, Xavier Vendrell, y el director médico del IEF, con sede en Madrid, Alfonso de la Fuentes, ofrecieron ayer una rueda de prensa para explicar este embarazo conseguido gracias a la combinación de las técnicas de infertilidad y selección genética, que se encuentra en la semana 14 de gestación y que, según todos los estudios realizados, con el mismo Rh, como destacaron.
El problema de la parejas con incompatibilidad Rh se da cuando el de la madre es negativo y el del padre positivo, y la mujer al quedarse embarazada del segundo hijo ha generado unos anticuerpos que destruyen los glóbulos rojos del feto si tiene un factor distinto, lo que puede suponer un peligro para la vida tanto del feto como incluso de la madre.
Vendrell explicó que para subsanar este problema, se administra una medicación que en el caso de esta pareja madrileña, médica de profesión, incomprensiblemente no se le inoculó. Por ello, la mujer, que tuvo un hijo en 2006, generó los anticuerpos anti-Rh que le causaron una enfermedad hemolítica al feto en su segundo embarazo espontáneo. Se le practicó entonces una trasfusión de sangre interuterina, pero no funcionó y se le tuvo que practicar una aborto terapéutico.
Por ello, la pareja no podía plantearse un nuevo embarazo espontáneo ya que el riesgo de tener un Rh-positivo es del 50%. La mujer pensó en un primer momento en irse al extranjero, pero finalmente acudió el pasado mes de mayo a este laboratorio genético para que se le realizara un Diagnóstico Genético Preimplantacional que permitiera seleccionar sólo embriones con su mismo Rh.
Los estudios genéticos previos se completaron gracias a la inclusión de algunos familiares de la pareja para identificar las regiones polimórficas cercanas al gen RHD propias y asegurar así el éxito. Estos análisis se finalizaron a mediados de junio.
Ya en julio, se inició n en el Instituto Europeo de Fertilidad el ciclo de fecundación in vitro, en el que se obtuvieron cuatro embriones. Entonces, se biopsiaron una o dos células de cada uno de los embriones obtenidos y se trasladaron a Valencia el mismo día para su análisis y diagnóstico en el laboratorio, que determinó que sólo uno era Rh-negativo y por tanto compatible con la madre.