OTR/PRESS. PARÍS.
El cineasta Roman Polanski, detenido el pasado sábado a su llegada a Zurich por una orden de arresto emitida por Estados Unidos hace más de 30 años, apelará su extradición a este último país y solicitará su puesta en libertad, según adelantó ayer su abogado, Hervé Temine.
El letrado explicó que nadie esperaba que se pudiera producir el arresto de Polanski, que iba para recibir un premio a su carrera en el Festival de Cine de Zurich, puesto que éste "viaja regularmente a Suiza" e incluso "posee un chalet en Gstaad". "Hasta ahora, en ningún momento había sido inquietado por la justicia helvética", de ahí la sorpresa de su detención ahora, añadió.