G. RODAS. PALMA.
El Sans celebró el pasado viernes sus bodas de plata con los suyos, con los autores, actores, directores, guionistas, escenógrafos... en definitiva, con los teatreros que durante los últimos veinticinco años le han dado vida. No faltaron los músicos, desde el primero en actuar sobre sus tablas, allá a mediados de los ochenta, Toni Miranda, hasta otros más recientes. En total se dieron cita cerca de doscientas personas, vecinos incluidos, para participar en una velada emotiva, divertida y sentida.
Los invitados tuvieron la oportunidad de recorrer las distintas dependencias de un edificio que data del siglo XV y que antes que sede de Estudi Zero lo fue del Círculo de Obreros Católicos y del Casino Republicano. Martin Miklanek, al teclado; el contrabajista Miquel Ferrà; Carlos Garrido; y el siempre desternillante Miquel Angel Llonovoy felicitaron desde el escenario la labor del Sans.