ELENA VALLÉS
Las Converses a Formentor echan hoy la barrera bajo la incógnita de si será ésta la última edición. El recorte presupuestario en Cultura podría acabar con unas charlas que han dejado algunos racimos de alegría que deberían exprimirse más. Sorprendió la relación intergeneracional que mimaron las plumas iniciáticas y los autores ya coronados. El año pasado, los encuentros adolecieron de juventud, por lo que el debate no fue prioridad en unas tertulias que desembocaron en memoria casi ombliguista.
Epataron el viernes Juan Goytisolo y Félix de Azúa, quienes reconocieron la necesidad de una literatura con un lenguaje inédito que debe abrirse paso y que ya está incorporando elementos de una nueva simbología, moldeada por internet, las series de televisión americanas o los textos científicos, que vienen a solaparse a lo ya aprendido de los clásicos (los jóvenes también los leemos). Los temas, los de siempre. Adoramos a un desprejuiciado Goytisolo, que comprende las nuevas zanjas que algunos tratan de cavar, aun a falta de plumas brillantísimas, porque él ya lo hizo en su tiempo y tiene memoria. Recomendó Providence, de Juan Francisco Ferré, autor de Mutantes. Narrativa española de última generación, donde teoriza sobre "postliteratura". Cierto que los nuevos escritores gozan de un soniquete excesivamente teórico –muchos son críticos de literatura– y uno debe ir abriéndose paso entre textos empachados de prefijos: post, after, etc. Pero creo que es fruto de la necesidad de describir esa nueva era de la que habló también De Azúa: la de lo digital, en la que somos cromagnones. Teoría ya apuntada por el treintañero Eloy Fernández Porta en Homo sampler. ¿Están contagiando los jóvenes el discurso de sus antecesores? Me da que sí.
Mucho comadreo y compadreo en Formentor. Y comentarios sobre el e-book. Desventajas: Manuel Rodríguez Rivero explicaba cómo a una mujer se le había caído su ecolibro al suelo. Patricio Pron decía que ya no nos podríamos prestar los libros. Ni doblar las páginas que nos habían gustado. ¿Desaparecerán las firmas en las ferias de libros? Alicientes: los audiovisuales extra que ofrecerán (véase La muerte de Bunny Munro de Nick Cave), poco peso y capacidad de almacenaje.
Tablas también entre escritores cuyos artículos y blogs son más leídos que sus propios libros y viceversa. Da miedo que la balanza se incline por los primeros.