G. RODAS. PALMA.
El Sans celebró ayer sus bodas de plata con los suyos, con los autores, actores, directores, guionistas, escenógrafos... en definitiva, con los teatreros que durante los últimos veinticinco años le han dado vida. No faltaron los músicos, desde el primero en actuar sobre sus tablas, allá a mediados de los ochenta, Toni Miranda, hasta otros más recientes. En total se dieron cita cerca de doscientas personas, vecinos incluidos, para participar en una velada emotiva, divertida y sentida.
Los invitados tuvieron la oportunidad de recorrer las distintas dependencias de un edificio que data del siglo XV y que antes que sede de Estudi Zero lo fue del Círculo de Obreros Católicos y del Casino Republicano, del que aún se conserva las mesas de juego y de billar.
Una de las salas que más gente concentró fue la del bar, de estreno, "una vieja demanda del público", reconocía Pere Mestre, uno de los responsables del centro, junto a Lourdes Erroz, Dominic Hull y Pepa Ramon. En esa habitación, situada en la planta baja, se exhibían máscaras de Pep Canyelles y un collage de imágenes de Rubén Ballester. Los más atrevidos entraron en la dependencia anexa, decorada con elementos de La família Sans, el espectáculo que mejor les ha funcionado en todo este tiempo: 15.000 espectadores y 202 funciones, que serán más a partir del 13 de noviembre, cuando la obra se reponga durante un mes.
Tras conocer los diseños de vestuario y contemplar los carteles de las companías que han hecho carrera en el Sans, colgados en el hall, los presentes tomaron asiento para escuchar a los músicos, entre ellos, Martin Miklanek, que interpretó varias piezas al teclado; el contrabajista Miquel Ferrà; y Carlos Garrido, ideólogo de Rock&Press. No faltaron las colaboraciones espontáneas, como las de Miquel Angel Llonovoy o la de Svitlana Berns.
"El teatro no rejuvenece, pero te ayuda a recobrar parte del espíritu juvenil", confesó Pere Mestre.
El público que quiera conocer el Teatre Sans podrá hacerlo durante toda la próxima semana, de 10 a 14 horas y de 17 a 20 horas. Se pueden concertar visitas guiadas y en grupo.