Teatre. Biel Jordà/Director de Teatro
MATEU CUART. PALMA.
Biel Jordà es uno de los nombres propios de la escena insular; el único de su generación, en la que dice sentirse "algo solo". El lunes presentó Cel.la 8 en la Fira de Manacor. Esta noche hará lo propio con Maria?, una historia sobre el alzheimer.
–¿Cómo surge Maria??
–Nace de la necesidad de mi compañera, Marta Barceló, de revivir lo que sintió hace 20 años con su abuela, que, cuando comenzó a perder la memoria, anotaba a diario los nombres de sus hijos para no olvidarlos, hasta que llegó a olvidar que los tenía en un papel. Es una historia muy emotiva de amor entre generaciones que me hace llorar cada vez que la leo.
–Otra vez, la posguerra en el fondo.
–Es que tengo la sensación de que no conocemos nuestra historia como la Revolución Francesa o la guerra de la Independencia. Es un pasado próximo y desconocido que me mueve a nivel muy personal. Me sorprende preguntar y que aún me digan: eso no hace falta removerlo.
–¿Impresiona adaptar un texto a sabiendas de que su autora estará en el patio de butacas?
–Es la obra con la que más tranquilo he estado. Mi trabajo es transmitir lo que me dice la historia , y a las dos semanas ya tenía clarísimo cómo la quería montar. Ella me dio vía libre.
–Volem anar al Tibidabo y el último premio nacional de Cómic también tratan el alzheimer.
–El arte social tiene hoy mucha fuerza. La crisis nos ha creado una necesidad de acercarnos a los puntos de la sociedad donde hay gente que sufre.
–Y usted lo hace con un trío de Ainas. ¿Qué le atrajo de cada una?
–Aina Frau ha trabajado mucho en Madrid y es muy reconocida fuera de aquí. Me ha gustado mucho su sensibilidad. Aina Compte ha demostrado una profesionalidad brutal y ha sabido imprimir su carácter a los personajes. Y Aina de Cos es excepcional.
–¿Se merece la etiqueta de director duro, exigente?
–Me considero exigente, cada vez más. Los actores te agradecen que sepas dónde vas, pero no soy nada duro.
–El lunes estrenó Cel·la 8, sobre el día a día en los calabozos. ¿Desconocido por oculto?
–Porque no nos lo han mostrado y porque hay cosas que no queremos ver, como que en el coche, con dos copas, podemos matar a un tío.
–¿Qué piensa cuando oye "que se pudran en la cárcel"?
–Que el sector que lo defiende es el más cercano a la violencia de género, y que estar lejos de la cultura te hace encerrarte en ti mismo. A mí la cultura me ha hecho más libre, entender mejor a la gente y querer a la sociedad. Aun así, Mallorca no es de los sitios más cerrados.
–Probó en Vallterra con la pequeña pantalla. ¿Volverá a la televisión?
–Hace cinco años que pude elegir y me quedé con el teatro. La televisión me daba dinero, y se están haciendo cosas muy guapas, pero las ganas de vivir me las dan los escenarios.
–¿Qué le sobra y qué le falta al teatro de Mallorca?
–Le falta ambición, ambición económica. El teatro también puede generar beneficios, y girar por el exterior. Res de Res vive de su trabajo en la península y el extranjero. Y para mí sobra mucha envidia, muy a mi pesar.
–¿Toda la esperanza en la primera promoción de la ESADIB?
–Confío mucho en ellos, tienen un hambre de teatro brutal.
–¿Qué le pide al nuevo conseller?
–Que no nos abandone. Puede que un bocata vaya antes que el teatro, pero se equivocará si recorta por aquí, porque morirá la llama que nos hace evolucionar, y si hay que reconstruirlo todo no se hará con la misma ilusión.
MARIA?
Sala de Dalt. Teatre Municipal de Manacor.
Hoy, a las 19 horas. Precio:?12 euros.