BARTOMEU NOGUERA. ALARÓ.
Alaró estrenó el pasado sábado la interpretación del Réquiem del compositor británico John Rutter en el transcurso de un concierto que llevó a cabo un conjunto coral de ochenta voces con el acompañamiento musical del órgano del templo y seis instrumentistas. Este acto fue organizado por el ayuntamiento dentro del programa de actividades de la décima feria Gremial, que se celebró ayer domingo.
Esta gran coral, que deleitó al numeroso público que llenó el recinto, se ha formado para la ocasión con miembros de diversas agrupaciones corales de la isla, como el Orfeó y la Coral Blanca de Alaró, coro de Mestres Cantaires, Coral Arxiduc, Musicantes de Mallorca y la Universitat Oberta de Majors. Todo ello bajo la supervisión y dirección de Irina Capriles. La mayoría de los participantes en esta gran formación interpretaron esta misma obra el pasado mes de julio en el Royal Albert Hall de Londres. En aquella ocasión el coro estuvo formado por unas 2.000 personas, dirigidas por el propio compositor, John Rutter.
Pasadas las nueve de la noche comenzó el concierto con la interpretación al órgano de Miquel Bennàssar de la pieza Land of our birth de Ralph Vaughan Williams. A continuación, la coral Musicantes de Mallorca apareció para acompañar a Bennàssar en O be joyful in the Lord, del mismo compositor. Y para concluir esta primera parte de la velada musical, otra vez el órgano en solitario interpretó Toccata de St. David´s day.
La segunda parte del concierto correspondió al Réquiem de John Rutter, y en ese momento el altar de la iglesia se llenó con las ochenta personas del conjunto coral, además de Katalin Szentirmai al violoncelo, Cristina Badia al arpa, Miguel Angel Medina, oboe, Ruth Albrecht a la flauta, y Ester Mas y Maria Rosa Ballester en las percusiones. La narración corrió a cargo de Sofía Muñiz. La obra está formada por siete piezas, y al sonar los últimos acordes de la última –Lux aeterna, con coro y la interpretación de la soprano Rosa Gené– el públicó estalló en una gran ovación.
El origen del concierto de este sábado hay que buscarlo hace más de un año, cuando un grupo de mallorquines participaron en la interpretación, también multitudinaria, del Mesías de Haendel. Descubrieron que el siguiente reto era lograr una gran coral para el Réquiem de Rutter y se pusieron manos a la obra para convocar a gente interesada. La propia Irina Capriles lanzó una invitación en su web que fue bien correspondida por un colectivo de amantes del canto coral.