MATEU CUART. PALMA.
Probó en Deià la ensaimada del Forn de Sa Pelleteria, recorrió las sinuosas carreteras de la isla a bordo de un descapotable, cantó a voz en grito María tenía un corderito y le habló el chef Mario Batali del Palacio Real de La Almudaina y de "la Fortuna", como rebautizó al yate de don Juan Carlos. Ahora, el periplo que Gwyneth Paltrow dio por Mallorca un tiempo atrás llega a la pequeña pantalla con uno de los capítulos de Spain... on the road again, una producción en la que la afamada actriz descubre la gastronomía española junto a Batali; Mark Bittman, crítico gastronómico de The New York Times; y la actriz catalana Claudia Bassols.
En el programa, que se emitirá en el canal Viajar (Digital+, Imagenio) el próximo lunes a partir de las 19.30 horas, y que ya ofreció la red de televisión pública norteamericana (PBS), la protagonista de Shakespeare in love disfruta de una parrillada de marisco y de pescado local a la orilla del mar, gentileza de Guillermo Méndez, chef de La Residencia, y presume con sus anfitriones de un perfecto castellano del que seguro hizo gala ayer, cuando asistió a los desfiles de Cibeles en Madrid.
En cambio, la ganadora de un Oscar y esposa de Chris Martin, vocalista de Coldplay, elude la visita a Palma, que sus compañeros de fatigas aprovechan para disfrutar en Can Joan de s´Aigo de un pantagruélico desayuno a base de ensaimada con sobrasada y membrillo y helados artesanos de fresa, chocolate y almendras.
Además, el chef y la intérprete pasean también por el interior de la Catedral para conocer de cerca la capilla de un "local boy", Miquel Barceló, y visitan luego el restaurante Malvasía, donde el ya difunto Joan Olives les prepara un menú a base de judías con carne, mero en coca y bizcocho de merengue de limón aderezado con moscatel, todo ello regado con vino de uva manto negro.
La que atestigua el espacio que se emitirá el lunes, y que incluye un paseo por Menorca junto a unos pescadores locales que le descubren la auténtica receta de la langosta a la menorquina, no es la primera visita a Mallorca de Gwyneth Paltrow, que ya la conoció en los 90 de la mano de Rosario Nadal y Kyril de Bulgaria, y que ya había hecho una incursión en la gastronomía local compartiendo mantel con el príncipe Felipe.