AGENCIAS. MADRID.
El Gobierno aseguró ayer que el texto definitivo de la nueva Ley del aborto que aprobará previsiblemente la próxima semana será "en sus líneas básicas" el ya conocido y debatido. Así lo expresó la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, en la conferencia de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros, en la que subrayó que el texto plantea "objetivos claros" de protección de la salud sexual reproductiva y "un total respeto a la decisión de la mujer".
Salgado respondió así al ser preguntada por si el Ejecutivo modificará el texto para incluir la recomendación del Consejo de Estado, que propone regular cuándo se tiene que producir el consentimiento paterno y cuándo deben ser informados los padres de una menor que va a interrumpir su embarazo, al tiempo que considera que España se ha convertido en un paraíso del "turismo abortista".
De hecho, la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, afirmó que espera poder llevar el anteproyecto de ley al próximo Consejo de Ministros.
Aído también alabó el dictamen para subrayar que coincide, a su juicio, "en lo sustancial" con la propuesta del Gobierno sobre la capacidad de decidir de las menores, establece la plena constitucionalidad de la reforma y avala el modelo propuesto.
Por contra, el PP reprochó al Gobierno su voluntad de mantener el texto de la reforma pese a la "crítica unánime" de la sociedad española a que una menor pueda abortar sin el consentimiento de sus padres, una idea "absolutamente contraria al sentido común y a la de los ciudadanos".