G. RODAS. PALMA.
El recién nombrado conseller de Cultura, Bartomeu Llinàs, deberá lidiar con un problema que viene de lejos: el Consorcio Audiovisual. Productores y cineastas de Balears reclamaron ayer al Govern que apruebe "con urgencia" este organismo que sufre un retraso que consideran "injustificado" y está provocando una situación de "suicidio, locura y ruina" entre los profesionales del sector.
Los presidentes de la Asociación de Productores Audiovisuales de las Illes Balears y la Asociación de Cineastas de la comunidad autónoma, Jaume Bordoy y Luis Ortas, respectivamente, se mostraron "sorprendidos" ante el hecho de que la creación de este órgano sectorial se retirara del orden del día del Consell de Govern el pasado 28 de agosto, después de que sucediera lo mismo el 7 del mismo mes.
"El Consorcio estaba prácticamente hecho y definido, y de la noche a la mañana dejó de ser necesario. No estamos pidiendo más dinero, sino una herramienta para canalizar los recursos de un modo coherente, una política audiovisual que nunca ha existido", señaló Bordoy.
Los representantes de las dos asociaciones afirmaron que ya han pedido una reunión con el nuevo conseller en la que le pedirán que reemprenda la constitución del Consorcio Audiovisual. "Sabemos que tanto Antich como él se han mostrado muy receptivos", apuntaron.
Ortas comentó que el consorcio pendiente de aprobación "es como una especie de ventanilla única" para el sector audiovisual que debe gestionar fondos por valor de 500.000 euros en el primer año de existencia, para crecer hasta los dos millones en dos años.
La suspensión de la aprobación del Consorcio deja "en el aire" la propia existencia de la Illes Balears Film Commission, un órgano existente que ya estaba previsto integrar en el de nueva creación, y que estaba destinado a facilitar los rodajes internacionales en la comunidad.