EFE. BRUSELAS.
España es uno de los países de la UE que llevan a cabo menos exámenes a nivel nacional para evaluar la calidad de la enseñanza obligatoria, orientar a los alumnos o identificar sus necesidades específicas de aprendizaje, según un informe presentado ayer por la Comisión Europea (CE).
En la Unión Europea (UE) se efectúan una media de tres test nacionales durante la enseñanza obligatoria, mientras que en España sólo se realiza uno, destinado a evaluar de forma cíclica las competencias educativas consideradas fundamentales.
Este tipo de exámenes "se han establecido de forma amplia en Europa" en los últimos años, con vistas a analizar los efectos de las políticas educativas aplicadas y a guiar a los alumnos en su futuro académico, según reza el informe de la CE.
Los test nacionales constituyen "una importante herramienta para medir el rendimiento de los sistemas educativos", afirmó el comisario europeo de Educación, Formación y Cultura, Jan Figel, quien también subrayó que estos exámenes "no son la única forma de evaluación, y deben ser compaginados con otras prácticas".
Según el informe, la mayoría de los test nacionales en la UE son obligatorios para todos los alumnos de un grupo de edad determinado, y en los casos en los que son voluntarios, son realizados por casi todos los escolares.
Dinamarca es el país europeo que más exámenes de este tipo organiza durante la enseñanza obligatoria –hasta once–; seguido de Malta, con diez, y de Escocia, con el mismo número y con competencias educativas propias dentro del Reino Unido.