MATEU CUART. PALMA.
Ni las ofertas que anunciaban vinilos a tres euros lograron que la crisis se perdiera la décima edición de la Fira del Disc a Mallorca, que ayer echó el cierre en el Palma Arena con una entrada que los organizadores estimaban un 10 por ciento inferior respecto a los 12.000 visitantes del año pasado. "No lo queríamos, pero en el fondo veíamos que las ventas iban a ser más flojas", explicaba ayer su responsable, Pere Terrassa, quien ha notado la falta de poder adquisitivo de los visitantes, constantes y heterogéneos, pero más "pelados" que otros años.
Con todo, Terrassa se mostró "contento" con el desarrollo de la cita y con el nivel de las actuaciones, entre las que destacó la de los noruegos Bloodlights y la del ex integrante de Siniestro Total, Miguel Costas, y se mostró confiado en que el descenso registrado sea pasajero.
Entre los expositores venidos de fuera, el análisis era similar. "Ha sido una de las ferias más flojas que recuerdo", decía Jesús, de la catalana Revolver Récords, que lo atribuyó a un cúmulo de factores entre los que no son ajenos los partidos de Nadal. Ni Los Beatles han ayudado. "No hemos notado ninguna salida, porque la gente viene con la idea de encontrar cosas baratas", apuntaba. Por su parte, Antonio Pérez, de la madrileña Bangladesh Discos, confirmaba "muchísimos visitantes menos" que la última vez que participaron, hace dos años, aunque admitía resultados "aceptables".