REDACCIÓN/EFE. PALMA.
La Associació d´Amics de Cala Carbó celebró ayer la segunda edición de su Amafestival, un certamen anual "de acción social y cultural" concebido como homenaje artístico a la mujer. El hotel Son Brull, en Pollença, sirvió de escenario para un encuentro multidisciplinar que sumó música, teatro y escultura, destapada la velada con el jazz de pinceladas reggae que manufacturan desde Les Mobylettes.
El programa musical prometía también el flamenco que canta Mati y rasga la guitarra Diego Cortes; la primera del tándem "musa de José Padilla" y colaboradora de proyectos similarmente atrevidos como Ojos de Brujo o Chambao. La parte escénica, responsabilidad de la compañía Teatropello –Marina Escribano, Marta Genís y Agurtzane Zallo–, que gusta reflexionar sobre los entresijos del alma femenina en su obra Mujeres al rojo vivo.
El Amafestival´09, que ofrecía también un taller de terapia holística de la mano de la brasileña Julieta R., plantó además esculturas de Simó y Aina Velasco, Cerdà Salas y Art Dogom.
Segunda parte en Sa Pobla
La iniciativa de la Associació d´Amics de Cala Carbó continuará con un mini-certamen benéfico el 6 de octubre, en el restaurante Mister Green de Sa Pobla, que también contará con la actuación del guitarrista Diego Cortés. En él se recaudarán fondos para los proyectos de la organización de dicho festival en la región de Banani en Mali, con la creación de un hospital de maternidad y un proyecto de sensibilización contra la ablación de mujeres en la zona.