G. RODAS. PALMA.
La discografía del cuarteto de Liverpool remasterizada digitalmente y el videojuego The Beatles. Rock Band ha situado a Lennon, McCartney, Ringo y Harrison no sólo en el siglo XXI, también en los expositores de la Fira Internacional del Disc de Mallorca, donde ocupan un lugar privilegiado. Como es habitual en este tipo de encuentros, los Beatles no tienen rival –lo intentan los Rolling y Elvis– y cualquier artículo relacionado con ellos se paga a precio de oro.
Valga como ejemplo el primer single que publicaron en España, Please, Please Me, con Tony Sheridan. Cuelga del expositor Casa Usher y está a la venta por 250 euros. Es una joya de la Fira del Disc, pero no la única. En La Esquina, el stand que dirige Miguel Álvarez, también se cultiva la beatlemanía. "Los Beatles no tienen fecha de caducidad", afirma este experto coleccionista mientras muestra un ejemplar de un álbum en el que aparecen Lennon y Yoko Ono desnudos de pies a cabeza. Es una edición inglesa. La censura obligó a poner una funda para evitar que se les viera. En España, lógicamente, nunca llegó a editarse. La canción estrella del disco es Two Virgins y se vende por 40 euros. Pero esto de los precios es relativo. "Los regula el mercado. Yo puedo poner el precio que quiera, pero si no vendo el producto tendré que ir bajándolo, hasta encontrar algún comprador", explica Miquel Goñi, empresario del sector. "Hay que adaptarse o morir. Nosotros vendemos discos a tres euros, y nada de segunda mano", asegura Javier Novell, de Discos Rodons, expositor especializado en la década de los setenta y ochenta, con grabaciones legales en directo de nombres consagrados como Bruce Springsteen, en Barcelona; Simply Red, en Londres; o Eric Clapton con BB King en Las Vegas.
La primera jornada de la Fira del Disc de Mallorca atrajo a unas tres mil personas al recinto del Palma Arena, donde se han instalado dos escenarios, uno en el hall y otro en el interior. El ska fue el protagonista del día, con Dinamo, Ska Bottom Boat y los esperados The Toasters haciendo las delicias de los seguidores de este género musical que treinta años después de su explosión sigue moviendo caderas.
Al margen de los Beatles y el ska, las posibilidades en la Fira son infinitas. Un millón de vinilos esperan al visitante, que puede elegir entre escuchar a una de las 23 bandas que actuarán en directo o limpiar uno de sus vinilos en un expositor especializado, el de Fernando Bolinches, por 1,50 euros.