BIEL BERGAS. SENCELLES.
Federico Daussá, natural de Barcelona, hace años que reside en Sencelles con su mujer Roser. La gran pasión de este maestro artesano es el chocolate. Con gran diversidad de productos elaborados con este derivado del cacao recorre los mercadillos y ferias de Mallorca cautivando los paladares.
"El vocablo chocolate viene del maya chocolhá. Ellos procesaron un brebaje amargo a partir de las semillas de cacao, que consumían exclusivamente los reyes y los nobles. También se usaba en algunos rituales sagrados. Algunos hechiceros lo usaban con fines curativos, tanto como estimulante como por sus efectos calmantes. Los guerreros lo bebían para tener más fuerza y la manteca del cacao servía para curar heridas. También se utilizó como moneda", explica Daussá, desde uno de los tenderetes montados en la Feria de Maria.
–¿Para que sirve este aparejo que tiene junto a las semillas de cacao?
–Es un metate, que se utiliza para moler los granos, en este caso el cacao. Se elabora con piedra volcánica, tallada de forma rectangular.
–¿Todos los productos son suyos?
–Todos no, pero sí una gran cantidad. El más clásico son las pieles de naranja y limón confitadas y bañadas en chocolate. Con las de limón utilizo el chocolate blanco. También las hay de piel de pomelo y de pulpa de jengibre, que es muy fina. Las trufas también son un producto muy apreciado, y luego están las chocolatinas de diferentes frutos secos o frutas como la cereza. Hay un producto un tanto especial, el chocolate blanco con menta, muy suave. Tiene mucha demanda.
–¿Tiene productos de los que ya vienen elaborados?
–Por supuesto. Puedo ofrecer el famoso chocolate de Girona, donde trabajé durante 14 años.
–¿Y algún producto balear?
–Los carquinyols con xocolata de Menorca, un clásico de la repostería balear. No es propiamente chocolate, es una especie de galleta hecha con harina, cacao, avellanas o almendras.