EFE
"Ha llegado la hora de sacar conclusiones. El Kremlin no puede seguir ignorando estas tres demandas", aseguró a Efe la presidenta de "La Voz de Beslán", Ella Kesáyeva.
Kesáyeva insiste en que las familias siguen responsabilizando a las autoridades de la muerte, el 3 de septiembre de 2004, de 334 personas -186 de ellas niños- tras el secuestro de la escuela Nº1 por parte de un comando terrorista chechén.
"La reapertura del caso aplacaría nuestro dolor. Eso seguro", dijo Kesáyeva, que acudió la víspera y también lo hará hoy a las ruinas del gimnasio de la escuela para recordar a sus dos sobrinos muertos en la matanza.
También insiste en la necesidad de que se apruebe por ley el estatuto de víctimas del terrorismo, figura legal que ya existe en otros países.
"La actitud del Gobierno federal es incomprensible. No sólo no se responsabilizan por no haber prevenido los atentados, sino que tampoco tomen ninguna medida para superar sus secuelas", apuntó.
En su opinión, la aprobación de esa ley allanaría el camino para la aprobación de un programa federal de ayudas a los familiares de las víctimas.
"Los familiares sólo recibieron 100.000 rublos (más de dos mil euros) en 2004. Mi hermana perdió a su marido y sus dos hijos, y nadie le ayuda", dijo.
La activista aseguró que el Kremlin no respondió a la petición escrita enviada por su organización para que las reciba el presidente ruso, Dmitri Medvédev.
Las 254 madres que firmaron la misiva denuncian que los familiares de las víctimas se encuentran en un penoso estado moral y psíquico, mientras los secuestrados que salvaron su vida aún sufren las consecuencias de las heridas recibidas.
Kesáyeva pidió en 2008 a la Fiscalía rusa que abriera un proceso penal contra el actual primer ministro y entonces presidente de Rusia, Vladímir Putin, por "asesinato, exceso en el uso de la fuerza, abuso de poder y negligencia" en su gestión de la crisis de rehenes.
"Aún tengo esperanza de que Medvédev atienda nuestras peticiones", dijo.
"La Voz de Beslán" también ha presentado, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, una acusación formal contra el Estado ruso por "violar los derechos de los rehenes antes y después del atentado" .
Una comisión parlamentaria exculpó en diciembre de 2006 de toda responsabilidad a las autoridades rusas en la matanza, aduciendo que ni el Ejército, ni el Ministerio del Interior, ni los servicios de seguridad se excedieron en el uso de la fuerza.
Las 52 horas de secuestro de la escuela de Beslán concluyeron con una confusa operación de asalto en la que murieron la cuarta parte de los rehenes, todos los terroristas y varios socorristas y agentes de seguridad.