Abel Ayala. Actor
GABRIEL RODAS. PALMA.
Abel Ayala ha logrado en solo cinco años labrarse un futuro prometedor en el mundo del cine. En España muchos le conocerán por El Polaquito, un drama con tintes autobiográficos que filmó el director Juan Carlos Desanzo y obtuvo excelentes críticas. Su interpretación, la de un chico de la calle que se gana la vida imitando en los trenes de Buenos Aires a un conocido cantante de tangos, El Polaco, también conquistó a Fernando Trueba, quien no ha dudado en darle el papel protagonista de su nueva película, El baile de la victoria.
A sus veinte años, Abel Ayala ya cuenta con trece películas en su filmografía y con un deseo firme: "Ganarme la vida como actor". Lógico que no dudara ni un segundo cuando ´Fer´, como llama al ganador de un Oscar y tres Goya, le llamó para su nuevo largometraje, el primero en seis años. "Todo eran atractivos –confiesa–. Una película grande, a lo Hollywood; un actor increíble como Ricardo Darín en el reparto, y un director enorme, Fernando Trueba".
A Ayala le van "los personajes difíciles" y el papel de Angel Santiago que encarna en El baile de la victoria, cumple esa exigencia. El argumento trata de un joven que sale de prisión tras una amnistía general para los presos sin delitos de sangre –"mi personaje, muy romántico, está en la cárcel haber robado un caballo cuando era un crío"–, decretada por el presidente Allende, en la época en la que volvió la democracia a Chile. Una vez libre desea venganza contra el gobierno por los abusos recibidos entre rejas y planeará un atraco con la ayuda de un viejo ladrón (Ricardo Darín).
"La historia se parece a un cuento y juega con el surrealismo, todo lo contrario que el cine argentino, que es muy terrenal, muy de mirar a los ojos", señala Ayala.
Rodar con Fernando Trueba ha sido un regalo, en palabras del actor bonaerense. "Es un director que agarra al actor y lo levanta de la tierra para decirle: ahora empieza a trabajar. ¡Te hace soñar!", asegura.
"Trueba es muy romántico, muy poético, muy sutil en sus películas. Con El baile de la victoria da un paso más, siempre fiel a su estilo, un paso adelante que viene marcado por unos actores en su mayoría latinoamericanos", agrega.
La película, que se estrenará en España el 4 de diciembre, pasará antes por el Festival de San Sebastián, una ciudad que Abel Ayala ya conoce, a raíz de su participación en la serie Mi querido Klikowsky que emitió Euskal Telebista, centrada en la historia de dos argentinos que llegan a Euskadi dispuestos a integrarse en la sociedad vasca. "Imagínate el encuentro entre dos argentinos, ambos caraduras, y los vascos, que tienen fama de duros. La serie fue un éxito y llegó a siete temporadas".
Antes del cine, Ayala probó suerte con el balón, llegando a jugar en las categorías inferiores del Argentinos Juniors, el mismo club que hizo grande a Maradona, a quien dio vida en La mano de Dios. "Messi me encanta, pero no es Maradona", aclara el invitado de Trueba en Mallorca, isla que le ha sorprendido solo por una cosa: "Aquí hay mucho dinero".