MATÍAS VALLÉS
Todo actor querría crecer a la sombra de Darín, que compendia las perplejidades que carga el ser humano contemporáneo. Abel siempre es el primero de la lista abecedaria, y en El baile de la victoria ha de consolidar su protagonismo ante el ladrón interpretado por su maestro, que le robará democráticamente los planos y los bancos. Un espontáneo cargado con la responsabilidad principal, la marca Trueba se la juega. Chile, el país donde España descargó su memoria histórica, y un actor que desea ganar músculo sin perder flexibilidad.