AGENCIAS. MADRID.
Más de la mitad de los profesionales sanitarios del Sistema Nacional de Salud no ven necesario vacunarse de la gripe A en el momento en que esté lista la vacuna, a finales de otoño, a pesar de que la Comisión Europea incluyó a este colectivo dentro de los grupos de riesgo prioritarios para ser inmunizados frente al virus, según el doctor José María Molero, miembro del Grupo de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), entidad que engloba a casi 20.000 profesionales de toda España.
Cuando el PP pide vacunar a toda la población y numerosos colectivos como policías, profesores o taxistas no quieren quedarse fuera de las primeras campañas de vacunación frente a la nueva gripe, este experto asegura que, por contra, en una parte importante de la profesión sanitaria "están empezando a surgir dudas" sobre la verdadera necesidad de ser ellos mismos unos de los primeros en vacunarse. Varios estudios científicos realizados en mayo ya advertían estas reticencias y, ahora, en los foros de la profesión surge esta cuestión, especialmente en aquellos que ya tampoco se vacunan anualmente de la gripe estacional, según Molero, entre el 60 y el 70 por ciento de todos los médicos y enfermeras del SNS. Pese a este bajo índice de vacunación, la profesión médica no presenta un índice de contagio superior a la media de la población, por lo que comienza a extenderse la creencia de que "tampoco se van a contagiar de ésta", explicó este experto.
En otro orden de cosas, una mujer de 86 años, que padecía la nueva gripe A/H1N1 y que presentaba factores de riesgo, falleció ayer en Zamora, lo que supone el primer fallecimiento por esta enfermedad en Castilla y León y la decimoséptima en el total contabilizado en todo el país. Por expreso deseo de la familia no se facilitaron más datos de la fallecida. El vicepresidente segundo de la Junta de Castilla y León y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, reclamó "prudencia y serenidad" al conocer la noticia y garantizó que el sistema sanitario "está preparado" para poder atender la situación. Además, a este "precedente histórico" se unen ciertas dudas sobre la eficacia que pueda tener esta vacuna, ya que la de la gripe estacional sólo tiene una tasa de respuesta del 60-70 por ciento en pacientes sanos y entre un 40-60 por ciento en la población de riesgo –enfermos crónicos, embarazadas, niños y mayores de 65 años–, por lo que "con esta vacuna pasará lo mismo y, aunque habrá menos casos, la incidencia del virus seguirá siendo grave".