CRISTÓBAL RIPOLL. PALMA.
El concesionario Ford Polígono se llenó ayer por la tarde de risas, emociones contenidas y llantos de felicidad. El motivo de tanta alegría fue la presencia en el concesionario de los integrantes de La Oreja de Van Gogh, que participaron en un encuentro con sus fans organizado por la empresa automovilística, patrocinadores de la gira A las cinco en el Astoria, que ayer celebró su segundo concierto en Mallorca.
El concesionario –donde se siguió atendiendo clientes pese a la algarabía reinante– se llenó con fans de la banda de pop donostiarra emocionados por llevarse un autógrafo de sus ídolos impreso en una camiseta o en un libreto promocional.
Entre los seguidores de La Oreja de Van Gogh que acudieron a la firma de autógrafos –la mayoría de los cuales eran adolescentes acompañados por sus padres– hubo entusiastas de la banda pop como Baldo Bilches, un joven que afirmó ser fan acérrimo de Leire: "Me empezó a gustar de verdad La Oreja de Van Gogh cuando cambiaron a la vocalista; no hay palabras para explicar lo que me supone conocer a Leire", comentó.
Paula e Isabela Pellicer, dos hermanas de diez y dieciséis años respectivamente también fueron al concesionario de coches para conocer a su grupo favorito. "Están emocionadísimas", explicó su madre, Rosa Isabel Raja, quien añadió que la familia acudiría en unas horas al concierto que la banda celebró ayer en Felanitx.
Cerca de ellas, Arlien Rosa y Vero Grau atesoraban felices los libretos que les acababan de firmar los integrantes de la banda de pop. "Somos fans desde el principio", exclamaron.
Por su parte, Leire Martínez y sus compañeros afirmaron que están muy satisfechos por como "el público mallorquín acude a nuestras actuaciones".