Entrevista. Marina Castaño / Periodista

´Me he ganado a pulso el parecer una mujer antipática, pero fue premeditado´

Al final de sus vacaciones isleñas, la viuda del Nobel Camilo José Cela evoca un pasado de "blanco apetecible para quienes quisieron desprestigiarme"; su pasión, hoy, es el trabajo

 22:32  
"Mi imagen pública no se corresponde con la privada. Así me he protegido de quienes querían perjudicarme".
"Mi imagen pública no se corresponde con la privada. Así me he protegido de quienes querían perjudicarme".  Fotos: Esteban mercer
 MULTIMEDIA
 NOTICIAS RELACIONADAS

ESTEBAN MERCER. PALMA. Marina Castaño comparte con DIARIO de MALLORCA el final de las vacaciones de verano antes de incorporarse a sus tareas habituales al frente de la Fundación que lleva el nombre de su marido, el Nobel Camilo José Cela, y a su trabajo como periodista. Habla como nunca lo ha hecho pero admite que quedan muchas cosas por contar de una vida intensa marcada por un protagonismo indiscutible al lado de un hombre sabio y polémico.

–¿La conocemos poco? ¿Qué es lo que más valora?

–El trabajo, tengo un gran respeto por él. Desde que empecé tomé conciencia que era una de las primeras cosas en mi vida. Es mi medio de subsistencia, además de mi vocación, pero es que no sabría vivir sin una ocupación diaria. Conozco a gente que vive sin trabajar porque se lo pueden permitir, pero yo no sabría como llenar mi tiempo. Llevo veinticuatro años trabajando en el periodismo y la comunicación. Me hubiera encantado ser directora de orquesta, pero mi padre decidió que aquello no era ocupación para una mujer, así que decidí la otra opción que me entusiasmaba, la del periodismo, donde he desarrollado muchas facetas. Incluso he sido comentarista de fútbol, eso poca gente lo sabe.

–¿Cómo ha dirigido la orquesta de su vida?

–Me he encontrado bien en cada época y en cada faceta de mi vida. Soy una mujer apasionada. Escribo sobre sexo en un suplemento dominical, pero lo hago de forma científica y antropológica. Nunca escribo sin antes estar documentada. Hice un postgrado sobre sexo, me he documentado y leído muchísimo para poder hablar de ello. El buen sexo es importantísimo, el ser humano no sabe la dimensión que puede alcanzar una vida sexual plena y sana. He descubierto lo diverso y lo amplio que es, fundamental para el buen desarrollo. Me fascina la evolución del sexo a través de los tiempos.

–¿Cómo ve la situación política actual?

–Muy complicada. ETA ha vuelto resurgir cuando parecía aplacada. No veo un futuro esperanzador tampoco en el terreno económico.

–Usted tenía una relación muy cercana con el Gobierno Popular. ¿Dónde se equivocó?

–Dicen que Aznar se vio invadido por una ola de soberbia. Confluyeron una serie de circunstancias. La marcha de Aznar, que fue nefasta, y el atentado del once de marzo llevaron al desastre. Lo cierto es que en estos últimos años España no va bien. No vivía cerca del poder, tenía y tengo amistad con algunos miembros del gobierno anterior. Federico Trillo fue el padrino de mi boda religiosa, pero no era una relación política era puramente amistosa.

–¿Y don Camilo?

–El ser la mujer de un intelectual internacionalmente respetado te da una presencia social importante, pero supone no tener ni un solo fallo público y tampoco privado. Tu presencia publica es un reflejo de lo que ocurre en tu vida privada. No se puede fingir ni una manera de ser ni una manera de estar. No tengo dos caras.

–¿El público ha percibido a la verdadera Marina Castaño?

–He tenido que protegerme de determinados medios y personas que no respetan mi privacidad. He tenido que hacerme respetar poniendo cara de perro pero era la única opción que tenía. Los que me conocen y tratan en la intimidad saben que mi imagen publica no se corresponde con mi imagen privada. Me he ganado a pulso el parecer una mujer antipática, pero fue premeditadamente. Me protegí de aquellos que querían perjudicarme. Quiero que se me respete como a cualquier otro ciudadano, ni más ni menos.

–A usted la han vendido como trepa, inculta… adjetivos que no son fáciles de digerir.

–En esta vida hay que tomar mucho digestivo para aguantar, pero lo importante es mantener la dignidad. El tiempo pone a cada uno en su sitio y mi marido decía que el que resiste gana. Creo que ya se han dado cuenta que no pertenezco a determinado mundo del corazón. Siempre he vivido apartada de todo esto. He preservado mi vida privada y la de mi hija. La única vez que salió fotografiada fue durante el funeral y entierro de Camilo José. No nos interesa. Ella es una abogada de éxito con una vida personal muy satisfactoria y nunca ha ido de hija de. Tampoco yo se lo habría tolerado.

–¿Qué siente cuando se ve en televisión al lado de personajes dudosos?

–Es muy deprimente pero creo que ya esta superada esta etapa. He vivido episodios muy desagradables después de la muerte de mi marido. El era un hombre que no permitía sacar los pies del tiesto a nadie. Una viuda joven de un hombre tan importante siempre es un blanco muy apetecible y había gente interesada en desprestigiarme. He demostrado, creo, que sé estar en mi sitio.

–No es fácil…

–No. Fue muy duro pero te acostumbras a todo. Ahora se me respeta en mi justa medida.

–¿Cuál es?

–Es muy satisfactorio recibir el apoyo de mis oyentes y lectores anónimos, da mucha moral.

–¿Volverá a escribir una novela?

–No pienso publicar ni siquiera la que ya tengo escrita. Yo no vivo de escribir libros, soy una periodista. No puedo invertir tiempo en escribir porque no lo tengo y me resulta enojosa la tarea de promoción que conlleva sacar un libro al mercado. Mi primer libro tuvo éxito, ni una sola mala crítica y cinco ediciones, lo que me llena de satisfacción. Era un reto que ya esta superado. Me apetece siempre lo que supone un desafío.

–¿La fundación Camilo José Cela sigue siendo un reto?

–Es un reto muy duro. Cada día te tienes que tragar muchos sapos. No hay mucha gente dispuesta a dar dinero para la cultura pero estoy muy satisfecha con mi labor y creo que voy a seguir en la misma línea. Heredé la responsabilidad de capitanearla y llevo ocho años al timón. Creo que no lo he hecho nada mal, antes al contrario. He tenido la cabeza muy fría para tomar decisiones. Yo no vivo de la Fundación, vivo de mi trabajo como periodista, pero tengo un equipo fantástico que me ayuda. Tomás Cabana, el director, ha sido mi mayor acierto.

–¿Qué ha conseguido?

–Entre mi marido y yo conseguimos que todo su legado se pudiera exponer en un espacio amplio y moderno. Después de su muerte me siento orgullosa de haber ayudado a que su figura siga teniendo una proyección internacional, pero lo más importante, y me lo atribuyo solo a mí, ha sido recuperar el único manuscrito que nos faltaba, el de Pabellón de reposo. Mi marido lo había regalado al doctor Marañón, su gran valedor ante la Real Academia Española. Conseguí que la familia me lo vendiese. Fue complicadísimo porque los herederos no estaban dispuestos a hacer una donación, esto hay que remarcarlo.

Cuando paseo por la Fundación contemplo algo que levantamos los dos con mucho esfuerzo. Renunciamos a vender un legado maravilloso que nos hubiera permitido vivir sin trabajar.

–¿No eran millonarios?

–Gran error. Trabajamos mucho los dos para tener una vida digna. El regaló su legado y podría haberlo vendido a cualquier Universidad americana.

–¿Y qué hay de los que piensan que se ha comportado como una aprovechada? ¿Cree que el hijo de su marido ha plei- teado injustamente?

–No hablo de esto. Una amiga me dice que cuente toda la verdad, pero no es el momento. Quizás en el futuro, cuando sea viejecita. Tampoco es momento de escribir un guión de cine sobre la vida de mi marido, ya se hará, tiempo al tiempo.

–¿Lo ha hecho todo por amor?

–Todo, mi marido cuando nos casamos no tenía dinero. Me tiré a la piscina porque éramos una pareja que nos correspondíamos en el amor. Construimos nuestra vida con una solidez pétrea. Cuando salíamos de casa me agarraba del brazo y me decía "vamos a comernos el mundo".

El día de su muerte sentí que el mundo se me venia encima, pero salí a luchar, a comerme el mundo, a trabajar, vestida de luto y sin maquillar. Incluso esto se criticó, pero mi trabajo me ayudó a seguir, a no volverme loca. Había muerto el amor de mi vida.

  HEMEROTECA
Gripe A
 
Todo lo que necesita saber sobre la Gripe A
LA GUÍA turística de mallorca

Círculo 10
Operación
Tipo de inmueble
Provincia
Anunciese gratis
El portal inmobiliario de 
canal empleo

CLASIFICADOS

Clasificados

Clasificados

Ya puedes insertar tu anuncio clasificado en Diario de Mallorca.

  LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES
 LO ÚLTIMO
 LO MÁS LEÍDO
 LO MÁS VOTADO
especial
Oscar 2010
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  DIARIO DE MALLORCA |  LOCALIZACIÓN |  REDACCIÓN |  SUSCRIPTORES     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR  
diariodemallorca.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de diariodemallorca.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya