AGENCIAS. MADRID.
El secretario general del Ministerio de Sanidad, José Martínez Olmos, señaló ayer que no por "gritar más o exigir más al Gobierno" se va a acabar antes con el virus, en alusión a la politización de la gripe A que, en su opinión, está haciendo el Partido Popular.
Martínez Olmos defendió que todas las decisiones sobre la pandemia se han acordado por unanimidad con las Comunidades Autónomas, incluidas las gobernadas por los populares. "No todo vale", aseveró el secretario general, quien insta al partido que lidera Marino Rajoy a no politizar la gestión de la crisis generada por esta infección.
El PP, por su parte, aboga por extender la vacuna de la gripe A al mayor número posible de ciudadanos, sin limitarse a los grupos de riesgo. "Por mí, a la mayoría de los españoles que no tengan contraindicaciones", precisó la responsable de política social del partido, la ex ministra Ana Pastor.
En declaraciones en el Congreso, Ana Pastor indicó que lo primero es "definir de una vez por todas" los grupos de riesgo y vacunar a quienes estén ahí incluidos. A partir de ahí, se mostró partidaria de extenderlo a los españoles que no tengan contraindicaciones: "La única arma que tenemos contra el virus es inmunizarnos e inmunizarnos es vacunar –resumió–. Vacunar es la mejor respuesta".
También apoyó el tratamiento con el antiviral osertamivil, comercializado por Roche como Tamiflu, que el PP quiere que se prescriba por los médicos y que se dispense en las farmacias de toda España.
Sin embargo, la Organización Médica Colegial (OMC) ha exigido a las autoridades sanitarias que la vacuna para la gripe A obtenga la aprobación definitiva cuando demuestre una "seguridad contrastada" y confía en que no salga al mercado con precipitación ante "las excesivas espectativas" que se han puesto en ella, según destacó ayer Serafín Romero, secretario general de esta entidad.
Las autoridades sanitarias prevén que la vacuna para la gripe A esté lista para el próximo otoño para así poder vacunar a los grupos de población con un mayor riesgo de contagio, entre ellos los profesionales sanitarios, quienes ayer pidieron cautela a la hora de decidir el porcentaje de población que será inmunizado. "No se puede plantear la vacunación para toda la población, ninguna vacuna ofrece siempre un resultado maravilloso para todos", advirtió Romero.