AGENCIAS. VALENCIA.
El primer paciente sometido en España a un trasplante de cara evoluciona favorablemente tras haberse sometido a una operación de más de quince horas dirigida en el hospital La Fe de Valencia por el doctor Pedro Cavadas, quien le reimplantó tejidos faciales de un muerto por accidente de tráfico.
El complejo proceso quirúrgico, el primero de sus características realizado en nuestro país y el octavo en el mundo, arrancó el martes por la tarde con la extracción de los tejidos faciales de un hombre de 35 años.
Durante tres horas, la treintena de profesionales coordinados por Cavadas, uno de los cirujanos más conocidos de España por sus técnicas para reimplantar miembros y órganos amputados o deformes, logró extraer el rostro del donante para, en una operación que se prolongó hasta las 05.30 horas, trasplantarlo a un hombre de 43 años del que se desconocen aún los detalles de su estado físico previo.
El proceso de selección de la clínica que dirige Cavadas establecía, como requisitos para ser posible receptor de un trasplante de cara, padecer una lesión grave facial traumática o por quemadura, tener entre 18 y 50 años, residir en España y estar cubierto por el Sistema Nacional de Salud y no ser fumador ni sufrir sobrepeso, diabetes o cardiopatía isquémica. Asimismo, se debía estar "dispuesto a iniciar un proceso quirúrgico y rehabilitador de al menos dos años de duración", residir en la ciudad de Valencia durante al menos ocho meses después del trasplante "y posteriormente en España, mientras conserve la cara trasplantada".
El doctor Pedro Cavadas declaró sentirse "muy satisfecho" de la operación. No obstante, advirtió que si la intervención ha sido un éxito o un fracaso "es algo que sólo el tiempo lo dirá".
"Si sigue todo como está yendo hasta ahora, que es bien, ya podremos hablar de un éxito", afirmó el experto en cirugía reconstructiva, quien se confesó cansado por el esfuerzo realizado.
Respecto al estado del paciente, que permanece ingresado en La Fe con una evolución "favorable", tan sólo ha avanzado que, según sus cálculos, podrá hacer "vida más o menos normal" en un plazo de "entre 6 y 8 meses".
El cirujano, que estuvo acompañado en el quirófano de un equipo de cerca de treinta personas, se mostró reacio a entrar "por el momento" en detalles de la operación, aunque adelantó que en el plazo de "10 o 12 días" informará de "los pormenores" de la misma.
"No voy a ofrecer información antes por motivos obvios, para saber que no surgen complicaciones inmediatas, problemas que siempre pueden surgir", justificó. Por otro lado, se quejó de las filtraciones de determinados "detalles sensibles" tanto del paciente como del donante, lo que calificó de "intolerable".