ESTEBAN MERCER. PALMA.
Los Príncipes de Kent asistieron en Pollença a la inauguración de la exposición de Amador, quien no mostraba su obra desde hace ocho años, en la galería Maior que dirige Jero Martínez. Creuer da nombre a una serie de piezas creadas durante el último invierno en Túnez. Fotografías impresas sobre tela de fibra de vidrio y esculturas hechas en resina fueron admiradas por los primos de la Reina Isabel II. Llegaron acompañados de Cristina Macaya, su anfitriona en la isla desde hace años, y del abogado Juan Nadal y su esposa Pepa Juan. Entre los invitados muchas caras conocidas de la sociedad balear, Fernando Rotger y Rosa Regi, que están creando una colección de arte contemporáneo y adquirieron una de las piezas. También los Condes de Gruère, Dominic y Marie, quisieron incorporar a su colección una de las fotografías. El empresario y socio de Florentino Pérez, José Luís del Valle, compartió tiempo con los coleccionistas Pepe Singla y el abogado del Prestige, Fernando Meana, un apasionado de la obra de Amador. Peter Maffay hizo las delicias de los invitados alemanes que lo tienen como ídolo. Magdalena Escarrer y Toni Pou, Sofía Barroso y Jaime Puig de la Bellacasa, Jordi Rosselló del Grupo Roxa, el empresario Juan Carlos Rosselló y Marieta Gual, los venezolanos Cisneros, Joana Caparrós, encantada con la reapertura del mercadillo del Parc de la Mar, y Ana Rosa Pidal Nano, disfrutaron de una cena en las terrazas de la galería. La obra de Amador viajará a Berlín y Corea.
Por su parte, los príncipes Guillaume y Sibilla de Luxemburgo visitaron en Sa Bassa Blanca la Fundación Yannik y Ben Jakober, donde pudieron admirar las nuevas incorporaciones cedidas a modo de préstamo permanente por Sofía Barroso y Fernando Palazuelo, dos expertos coleccionistas que han seleccionado para la Sala Sokrates obras de José María Sicilia, García Sevilla, Allan McCullum y una extensa colección de máscaras y recipientes votivos de Nepal y Tíbet. Lo más interesante de esta muestra, que impresionó vivamente a la princesa Sibilla, experta en arte formada en la escuela del Louvre y en la actualidad miembro del comité de adquisición del museo del Gran Duque Juan, su suegro y anterior jefe de Estado de este rico país centroeuropeo, es el diálogo entre lo antiguo y lo moderno que conviven en esta sala nacida de un aljibe. Son obras de Barceló que coinciden en el año de ejecución (1983) con las nuevas incorporaciones. Su interés por el arte ha llevado a la princesa a ser miembro y juez del Fórum del Museo Europeo, además de preocuparse activamente en dar a conocer mundialmente la cultura de su país. Tras la visita, los invitados entre los que se encontraban los Swaroski, los Harari, Heidi Guildemaister, los príncipes Henri d´Aremberg, los Condes de Pourtales y los Condes Rimbotti. Estaban presentes también Joan Buades, Cónsul del Gran Ducado en Balears, acompañado por su esposa Teresa. Todos disfrutaron de un magnifico buffet elaborado por Koldo Royo antes de visitar la finca de Ariant, esencia del jardín mediterráneo.