BIEL GOMILA. PALMA.
"Rodant pel Món, una gran dosis de vida. Cada día es una gran dosis de inteligencia, voluntad e ilusión... ¿qué es, si no, la vida y su día a día?", afirma Laura. "Alguien, en algún momento, dijo que existen otros mundos; pero, dentro de éste… y yo añado… sólo tienes que lanzarte a descubrirlos", plantea Nohemi.
Cati Capellà y Eusebi Colomer, la pareja porrerenca que da la vuelta al mundo en bicicleta, pedalea en las Montañas Rocosas de Canadà en compañía de Laura Camacho y Nohemi Lozano, dos profesoras de Educación Física que, procedentes de León, se incorporaron el 6 de julio a la aventura mallorquina "que va aumentando en número de amigos participantes". Las dos son colegas de profesión de Cati.
En estos días, los cuatro ciclistas se dirigen hacia Kamloops, por la nacional 1, de regreso hacia Vancouver: "Son 817 kilómetros y debemos dejar un pequeño margen por si el tiempo empeora. A diario debemos consultar los mapas para asegurar el avituallamiento. Seguimos en zonas muy poco pobladas: no obstante y por suerte, el agua nunca nos falta".
Nohemi, desde América del Norte, comenta para DIARIO de MALLORCA, patrocinador de Rodant pel Món en bicicleta, que se trata "de una experiencia muy difícil de describir, con símiles constantes a la vida misma, una experiencia dura, muy dura..." Añade que "para gente como nosotras provenientes de la vida acomodada, resulta muy difícil pedalear todos los días y sobrevivir a lo que venga; aunque, a pesar de todo, tengas la recompensa de la gente que se te presenta con sus historias, de los paisajes inimaginables a los que llegas y de las pequeñas sorpresas que el camino te depara. Cati y Eusebi nos han dado constantemente una lección de vida".
Su paisana, Laura Camacho, describe la experiencia como una de las más duras y gratificantes de su vida: "Cada uno elegimos un camino y cómo vivir a lo largo del mismo. Eusebio y Cati han elegido vivir saboreando cada instante. Cada día es una gran dosis de inteligencia, voluntad e ilusión. No se sabe lo que es hasta que se vive. Como siempre y a su lado, grandes aventuras, grandes paisajes y grandes personas. Inolvidable".
Parques nacionales
Volviendo a Capellà y Colomer, los dos grandes protagonistas de esta odisea, que luego seguirán sin la presencia de sus amigas leonesas, ya que en septiembre deberán incorporarse a sus institutos de Castilla-León, narran en su último mail que "el 23 de julio llegamos a Jasper, el pueblecito más al norte de las Montañas Rocosas. Desde Revelstoke hacia Banff –quizás la más turística– y luego siempre hacia el norte, hemos disfrutado cada momento de toda una ruta repleta de lagos, glaciares, ríos, montañas escarpadas y frondosos bosques que conforman los parques nacionales de Glacie, Kootenay, Banff, Yoho y Jasper. El eje central –y también el más visitado– es el Icefield (situado entre Banff y Jasper), una de las mayores acumulaciones de hielo y nieve al sur del Círculo Polar Ártico. Cubre un área de unos 325 kilómetros cuadrados de extensión, realmente espectacular, con sus glaciares de Athabasca, Donne y Stutfield Glaciares que pudimos ver desde el Icefield Parkway".
De esta zona de Canadá, los ciclistas aventureros destacan la gran variedad de colores en sus innumerables lagos: "El Emerald Lake de verde esmeralda, el Moraine Lakee de azul claro, el Lake Louis de azul turquesa…" El elevado número de cámpings les facilitó el recorrido.
Explican, por otra parte, que "a pesar de sus precarios servicios, la gente que trabaja para los parques los mantiene en perfectas condiciones". En consecuencia, "en casi todos ellos, uno puede prepararse una barbacoa si hay suerte en encontrar un lugar para comprar carne y recuperar fuerzas para el día siguiente". Todos los senderos están perfectamente señalizados. Los carteles indican los desniveles, la duración, los puntos de interés e, incluso, la indumentaria requerida.
La anécdota de la información que han mandado a DIARIO de MALLORCA en esta última semana de julio se refiere a unos animales desconocidos en nuestra isla, los osos.
Cati Capellá y Eusebi Colomer escriben que "estamos compartiendo estos preciosos escenarios con los simpáticos osos y ya desde el primer día pudimos ver un oso negro al otro lado de la carretera comiendo flores. Es interesante ver cómo todo gira en torno a esos animalitos. Papeleras con cierres especiales, armarios para guardar comida y otros productos como jabón, pasta dentífrica, gel de ducha, sprays, etcétera. En algunos cámpings, como el de Lake Louis, incluso han instalado vallas electrificadas para prevenir inesperadas visitas nocturnas".
A pesar de ello, aconsejan ser cautos puesto que "aunque los asociemos con ternura y a recuerdos de la infancia, no dejan de suponer un considerable peligro para la integridad física". Una recomendación, sin duda, que se han aplicado a sí mismos.