MATÍAS VALLÉS
No se había visto nada igual desde la presentación de Cristiano Ronaldo. Austeridad significa que el público se arremolina en torno a un espectáculo intrascendente. Un pelotero que pelotea en solitario, un cantante que no canta, arte puro. La masa en sí misma se convierte en el acontecimiento barroco. La cantidad exime de calidad. Micharel Jackson, Los Angeles´10 ha de ser sólo el principio de una gira fúnebre mundial que abarrotará los estadios, The Last Tour. Bono muere de envidia.