Estudios. Placer
EUROPA PRESS. PALMA / MADRID
Los ciudadanos de Balears son los españoles que disfrutan del placer menos intensamente ya que poseen un coeficiente de placer (CP) del 110, muy por detrás de otras comunidades como Asturias -con un CP del 118-, según desvela el estudio Magnum presentado hoy que analiza la evolución del Placer durante los últimos años.
Éste también determina que la comida es el placer número uno entre los españoles, por encima del sexo, los viajes o la familia, lo que demuestra que la cultura de la península esta "claramente arraigada a la comida".
Todos los países en los que se ha realizado el estudio, desarrollado por el profesor de sociología de la Universidad de Barcelona Javier Barraycoa, coinciden en situar a la comida en una de las posiciones mas altas del ránking y dos de cada tres países la colocan en el primer lugar. Por otra parte, el placer auditivo es el que hace disfrutar más intensamente, así por ejemplo los amantes de la musica disfrutan "más que nadie" con un coeficiente de placer (CP) de 173
Otra de las principales conclusiones del Informe es que España se encuentra en la cola del ránking de países que más disfrutan, situándose en el puesto numero 22 de 25, con un CP medio de 115, mientras que otros países como Colombia o México tienen un 136 y 165, respectivamente.
Por sexos, en España las mujeres superan a los hombres en su capacidad de disfrutar con un CP de 117 frente al 114 masculino. No obstante, a nivel mundial el resultado es el contrario, pues los hombres (CP 120) disfrutan más que las mujeres (CP 116). En general, ellas disfrutan mas con experiencias ligadas a la relajación, mientras que los hombres maximizan su placer cuando se sienten autorrealizados.
"La forma de disfrutar evoluciona. Si antes el placer estaba vinculado a la satisfacción de cubrir necesidades básicas, hoy en día queremos experimentar pequeños placeres, de forma inmediata, sin necesidad de justificarnos", destaca el estudio.
En este sentido, el Informe revela que en las últimas décadas se ha producido un cambio muy importante en España a través de un nuevo concepto, la figura del "prosumidor", consumidor racional e informado, que prefiere disfrutar del ocio en casa. Además, emergen fenómenos como el de las 'Home Divas', mujeres que maximizan su disfrute velando por la belleza del hogar o "la transformación del sofá convertido en un centro neurálgico del placer". En este sentido, algunos expertos vaticinan que el poder disfrutar sin salir de casa se convertirá en una señal de estatus en el siglo XXI.