EUROPA PRESS. PALMA
El 93 por ciento de las rupturas que se producen en Balears acaban en divorcio, frente al 6,6 por ciento de separaciones y el 0,4 por ciento de anulaciones matrimoniales, según señaló hoy el Instituto de Política Familiar (IPF) en relación con el primer trimestre de este año.
En un comunicado difundido hoy, la asociación indicó que este año se cumple el cuarto aniversario de la ley del divorcio Express, de la que reclamó su derogación así como la creación "de inmediato" de una mesa de expertos. "Nunca una ley ha demostrado en tan poco tiempo su fracaso como la ley del divorcio Express", manifestó el presidente del IPF, Agustín Buades.
En su opinión, esta normativa ha sido una ley "totalmente desacertada" desde una perspectiva jurídica, psicológica, psiquiátrica, sociológica y familiar, que ha provocado efectos "muy negativos tanto para los cónyuges como para los hijos y la sociedad en general".
Tal y como aseveró al respecto, la ley del divorcio express "ha disparado" el número de divorcios, ha eliminado el periodo de reflexión (tan solo el 7 por ciento de las rupturas son separaciones o un periodo de reflexión), ha incrementado la conflictividad de las rupturas familiares (las rupturas conflictivas representan ya más del 40 por ciento de las rupturas), ha provocado el aumento de la población divorciada/separada y el incremento de hijos con familias desestructuradas, según apuntó Buades.
"Es urgente y necesaria una rectificación de la actual legislación", incidió el presidente del IPF, quien abogó así por la derogación de esta ley "fracasada y regresiva" así como por la creación "de inmediato" de una mesa de expertos que analice la problemática de la ruptura y proponga soluciones y alternativas. "La cultura de un país se mide por la capacidad de estrategias de prevención en diferentes áreas, pero especialmente en aquellas que hacen referencia a la proyección del bienestar de las familias", espetó.
Desde el IPF recordaron que la entrada en vigor de la Ley 15/2005, de 8 de julio, de modificación de la ley del divorcio, introdujo la eliminación del tiempo de separación previo (plazo de reflexión) al acceso al divorcio, la unilateralidad en las rupturas y que no haya concurrencia de causa alguna.