G. RODAS. PALMA.
Después de un mes y medio con su carpa instalada en el Parc de la Mar y antes de emprender una gira por Europa que le mantendrá ocupado hasta finales de febrero de 2011, el Circ Bouffon se despedirá del público mallorquín el próximo domingo con una función especialmente preparada y adaptada a las características del escenario del Teatre Principal.
Así lo explicó ayer el director del Circ Bouffon, Frederic ´Boul´ Zipperlin, quien definió su empresa como "un circo poético, sin animales pero con mucha calidad, heredero del espíritu del mítico Circ du Soleil, pero con unas dimensiones más humanas".
El Bouffon está integrado por dieciséis personas, entre artistas y músicos, de ocho nacionalidades diferentes. Su actividad se enmarca dentro de lo que se ha denominado Nouveau Cirque.
Su último espectáculo, que lleva por título Angell, combina la música, la poesía, con acrobacias, comedia y humor, siempre con un sello de calidad. Este montaje está dirigido, en palabras de Zipperlin, a un público que va "desde los dieciocho meses a los setenta años".
En Angell participan el grupo de teatro GOP, la compañía de variedades más grande de Alemania, además de trece artistas y músicos. El resultado es un espectáculo supervisado por Sergej Sweschinsky con acrobacias de alto nivel, aliñado con buenas dosis de comedia y un repertorio musical totalmente nuevo.
Esta compañía internacional de circo artístico, que hace dos años ya estuvo en Palma con su espectáculo Novo, fue fundada en 1999 y basa sus propuestas no solo en las acrobacias, también en otras artes menos circenses, como son la poesía, la música o la danza.