CARLES MULET. PALMA.
"Aquí, s´Orquestrina d´Algaida!". De un tiempo a esta parte ha sido su particular bona nit escénico, su exclusivo ritual para confirmarse prestos antes de cada verbena. Conciso y enérgico ´pregón´, la formación lo ha trasladado al estudio de grabación para titular así el homenaje que han considerado brindar a su cuarto de siglo de trayectoria;?una efemérides que la Orquestrina celebra con un dadivoso libro disco. Dos cedés, libreto y un dvd documental –oficiales pasado mañana– recogen sus músicas e historia, un "proyecto" intergeneracional que sería incompleto sin una fiesta de presentación. El guateque, a la altura de las circunstancias, se anuncia para el próximo sábado –22.30 horas– en la Plaça de su Algaida, como debe ser. "En un momento dado", anticipan, el escenario reunirá a una treintena de los 48 músicos que la formación ha visto pasar desde que echara a sonar, un lejano octubre de 1984.
La Orquestrina, desde el estudio bunyolí de Ona Digital, ha recuperado cerca de cuarenta canciones para musicar sus bodas de plata, una generosa selección que atestigua una carrera que suma ya (con el nuevo) nueve trabajos discográficos, amén de infinitos bolos. En Aquí!, que sólo prescinde de media docena de los temas suscritos a lo largo de sus 25 años, la formación ha incluido seis cortes nuevos, sus más recientes aproximaciones –siempre marca de la casa– a Luz Casal, la Orquesta Mondragón, Aretha Franklin o Nina Simone.
Las canciones más antiguas recuperadas para esta suerte de greatest hits global –hasta hoy sólo audibles en vinilo– han sido remasterizadas en Bunyola con "premeditado" y retro-nostálgico respeto. "Sutilmente, intencionadamente, para que no suenen igual que las nuevas", como confirma Biel Munar, uno de los fundadores de la Orquestrina d´Algaida, su bajista durante muchos años, ahora su técnico de sonido y el responsable de las cuestiones y burocracias de "retaguardia".
"Una cosa nunca vista en la isla". Así percibe Munar a su Orquestrina en los inicios, una formación que nació instrumental, "mirándose en el espejo de la Orquestra Platería, la Galana o la Salseta del Poble Sec". Fue "una primera época", evoca, que multiplicaría "atractivos" algunos años después, con la incorporación de las primeras tres voces cantantes de las nueve que el grupo ha tenido. "No había otra orquesta igual, éramos jóvenes, teníamos frescura. Incorporamos un repertorio alternativo, con arreglos propios y con ritmos menos habituales", justifica humilde una adición de aportaciones que entiende diferenciadora respecto a otros proyectos similares;?un "carácter", entiende, que han tratado de mantener todo este tiempo, al igual que su preocupación por mimar el catalán.
"Adaptar las canciones al catalán parece sencillo, pero no lo es", corrobora Biel Munar, que centraliza todos los logros lingüísticos en un "excepcional" Tomeu Sales, el speaker de la Orquestrina y el encargado de "traducir" los temas. "Todo lo adaptable al catalán lo hemos adaptado", deriva de su "compromiso con la lengua", excluyendo, coherente, canciones como La chica ye-ye, mucho mejor en su registro original.