club diario de mallorca. ASPECTOS ÉTICOS AL FINAL DE LA VIDA: EUTANASIA. LUIS MONTES
GABRIEL RODAS. PALMA.
El doctor Luis Montes pidió ayer en Palma "un debate tranquilo, sosegado y con relativa prisa" sobre la eutanasia y el suicidio médicamente asistido de personas que al final de su vida padecen, a pesar de los cuidados paliativos, un sufrimiento insoportable del que desean liberarse con todas las garantías legales. "Es un clamor popular que se apruebe la eutanasia" en un país, España, donde "uno se muere fatal, muy mal", aseguró el anestesista.
Acusado en su día de practicar 400 "sedaciones irregulares" en el Hospital Severo Ochoa de Leganés, algo que la Justicia se encargó de negar hace poco más de un año, el doctor Montes pronunció una conferencia en el auditorio del Conservatori organizada por DIARIO de MALLORCA y enmarcada en el ciclo Les persones primer, que, como dijo la directora del Club de Opinión, Mercè Marrero, está protagonizado por "personas que, como la que está hoy con nosotros, van un paso por delante de la mayoría".
El conseller de Salut, Vicenç Thomàs, fue el encargado de presentar al conferenciante, al que definió como "un médico comprometido con su profesión", "exigente consigo mismo y con los demás", "luchador incansable contra las deficiencias del sistema sanitario" y, "en conclusión, una buena persona".
Durante su intervención, Thomàs se refirió a Josefina Reverte, una mujer guapa, madre de seis hijos, cariñosa y de derechas, que tenía 75 años cuando, en la clínica de la Concepción de Madrid, le diagnosticaron un cáncer de mama tan avanzado que ya no tenía remedio, por lo que pidió a uno de sus hijos "una muerte digna exenta de sufrimiento".
"Morir en paz es un derecho, pero los derechos no se dan, se conquistan", aseveró Luis Montes, quien animó a todos los presentes a que hagan el testamento vital, es decir, la manifestación debidamente expresada de la voluntad de un individuo anticipada para el caso en que la persona no dispusiera de facultades plenas para decidir acerca de su tratamiento médico.
"Hemos de pasar de la relación paternalista médico-paciente hacia una relación más transversal, poniendo el centro de la asistencia en el paciente", manifestó.
El anestesista aclaró que "en el debate de la eutanasia, un debate sumergido que en ocasiones sale a flote (lo hizo con Ramon Sampedro, Inmaculada Echevarría o Englaro), por la vida estamos todos", y negó que exista "una cultura de la muerte. Los médicos no aceptamos la muerte, para nosotros la muerte es un fracaso".
Montes afirmó que el código penal "es incompatible con el desarrollo de la ley de autonomía del paciente" y debe cambiarse, "al ser inconstitucional y no garantizar ni la libertad ni los derechos ni el desarrollo de la persona".
En el turno de preguntas, una persona del público le pidió qué sintió cuándo le tildaron de asesino. "Tuve un sentimiento de impotencia ante la maquinaria del poder y una campaña mediática", contestó.
Al término del acto, Luis Montes pidió a los presentes que firmaran el Manifiesto Santander (más de 70.000 personas ya lo han hecho), en el que se dice que es responsabilidad de los políticos conocer de manera fehaciente cómo mueren los ciudadanos y en el que se recuerda que el paciente tiene derecho a recibir información veraz sobre su proceso de enfermedad, a rechazar un tratamiento y a elegir entre las opciones disponibles, como la sedación terminal.