VANESSA SÁNCHEZ. PALMA.
Quienes niegan, como la ministra Aído, que el feto es un ser humano recurren incluso a uno de los patriarcas de la Iglesia: San Agustín. Los que militan en el bando contrario afirman que "si el embrión es viable, desde luego es un ser vivo humano al cien por cien". Lograr un punto de convergencia resulta imposible entre dos posturas enfrentadas y en las creencias cuentan tanto como la ciencia.
"No hay evidencia científica para decir o no decir" que un feto de 13 semanas es humano. Con estas palabras, la ministra de Sanidad, Bibiana Aído, resucitaba el pasado martes el viejo debate ético, médico y moral sobre en qué momento empieza la vida. Una cuestión que todavía hoy no tiene una respuesta clara pero que varía, y mucho, según la ideología. DIARIO de MALLORCA sondea a médicos, investigadores y ciudadanos para intentar poner luz a este dilema.
"Lo que debe prevalecer por encima de todo es el derecho de la mujer a decidir, bajo su responsabilidad, qué quiere hacer con su embarazo. Y en ningún momento nadie ha de pensar que esta elección es frívola". Con esta frase Leonor Taboada, del Lobby de Dones, quiere zanjar toda polémica. "Soy incapaz de establecer donde empieza un embrión a ser un humano", subraya. "Toda la vida se ha abortado, de manera clandestina, pública, con control, sin éste... ¿Por qué ahora tantas alarmas?", se pregunta Rubén Rial, catedrático de Fisiología de la UIB.
Aído argumentó su afirmación en base al artículo En contra de la utilización ideológica de los hechos científicos, firmado, entre otros, por el premio Príncipe de Asturias, Ginés Morata. Según se desprende de este texto, "el momento en que puede considerarse humano un ser no puede establecerse mediante criterios científicos; el conocimiento científico puede clarificar características funcionales determinadas, pero no puede afirmar o negar si esas características confieren al embrión la condición de ser humano".
"Un ser humano sin cerebro no es un ser humano". Rial recurre a Aristóteles y a Santo Tomás para justificar su teoría de que sin actividad psíquica, un ser vivo sólo es eso. "Lo difícil es establecer el momento en el que un embrión empieza a pensar... De ahí que la Ley de Plazos me parezca acertada", cuenta el catedrático.
El antropólogo Camilo José Cela Conde detalla mucho más. "La definición técnica de ´ser humano´ es la de ´miembro de la especie Homo sapiens´. Pero eso no sirve de mucho si no se proporcionan las características distintivas de nuestra especie. Tal caracterización es la de un primate bípedo que cuenta, entre otras cosas, con lenguaje, juicios morales y sentido musical. Nada de eso lo tiene todavía un feto, pero sí que cuenta con lo preciso para poder desarrollarlas".
"Vergüenza" de Ministra
En el extremo contrario se encuentran posturas como las del doctor Bartolomé Darder, director del Centro de Fecundación in Vitro de Balears o Javier Marqueta, director médico del Instituto Balear de Infertilidad. "Desde el momento en que un espermatozoide humano fertiliza un óvulo humano lo que se está creando es un humano", señala el primero. "Creo que es un gran error hablar con ligereza y superficialidad de cuestiones tan sensibles para algunas personas. Lo que me gustaría es que la ministra Aído nos definiese en qué momento cambia el concepto de vivo a humano en el feto. Estando en el gobierno socialista no creo que sea cuando el alma se una al cuerpo", opina el segundo.
"Personalmente, creo que un feto ya es un humano. Si el embrión es viable, desde luego, es un ser vivo humano al cien por cien", afirma Belén Castell, coordinadora de la Unidad Reproductiva de Son Dureta. "Tenemos una ministra que es una vergüenza", acusa Rosalía Castro, presidenta de BalearesVida. "Lo que tendríamos que preguntarnos es qué es realmente Aído", concluye.