EFE. SANTANDER/PALMA.
La música ha formado parte de la vida de la cantante y compositora brasileña Luciana Souza desde que era una niña. Creció rodeada de artistas y ahora, a los 42 años, se considera afortunada por llevar dentro esa pasión y confiesa que la poesía de su oficio está en descubrirse en cada nuevo concierto. Souza actuará hoy, a partir de las 21.30 horas, en el Conservatorio de Música de Palma, acompañada por el guitarrista también brasileño Romero Lubambo, dentro del ciclo Guitarras del Mundo.
La brasileña ha sido tres veces candidata a los grammy por sus discos, que funden el jazz y la bossa nova, y en 2008 consiguió entrar en la lista de premiados por su trabajo en River (The Jonny Letter), un álbum de Herbie Hancock, en el que también colaboraron Jonny Mitchell, Norah Jones y Tina Turner.
Luciana Souza actuará con el guitarrista Romero Lubambo, su pareja artística, que no sentimental, ha aclarado, desde hace veinte años. La música de este intérprete de Río de Janeiro suena en "todos los discos con guitarra" que ha grabado la cantante a partir de 1989, y los dos han compartido escenario en teatros de todo el mundo.
"Como cantante tengo ganas de hacer muchas cosas diferentes", asegura esta artista, quien cree que esa es la misma inquietud que lleva a un intérprete de pop o a una soprano a cantar jazz, aunque a veces el resultado "no vaya bien". Su padre era guitarrista y su madre, cantante y poeta, y ella ya cantaba a los tres años.
"La música te escoge, te llama, y no puedes negarte", sentencia, antes de dejar claro que los intérpretes de jazz no improvisan sin más, sino que están "componiendo en el instante". Luciana Souza se presenta como brasileña y después como cantante.
Aunque reside en Estados Unidos desde los 17 años y tiene pasaporte de ese país, sigue sintiéndose una extranjera que conserva en la memoria una foto que refleja el Brasil de los ochenta, no el de ahora. Dormir es para ella el mejor bálsamo para la voz, siempre que se lo permite su hijo de ocho meses. Y cuando llega a un nuevo escenario, relata, cierra los ojos y siente que está en un río que la lleva lejos, a su Brasil, para descubrirse de nuevo.