VANESSA SÁNCHEZ. PALMA.
"Estar en la élite de la alta cocina es posible, sólo hay que tener paciencia. Las cosas se están haciendo bien". Palabras que auguran un buen futuro del que es, hoy por hoy, el mejor chef del mundo. Ferran Adrià dejó por un día los fogones y las conferencias internacionales para bendecir en Palma la recién creada Academia de la Gastronomía Mallorquina, una entidad que arranca con el propósito de dar a conocer "la alta calidad" de los productos naturales de la isla y promocionar Balears a través de sus recetas más tradicionales.
Todo fueron elogios para la criatura. "He asistido a las inauguraciones de todas las academias gastronómicas de España y sin duda, como ésta, ninguna", aseguró Rafael Ansón, presidente de la Real Academia de Gastronomía Española y miembro de honor de la que ayer se dio a conocer en medio de una enorme expectación.
Entre el público, muchos de sus impulsores. Médicos como Frederic Esteve, empresarios del sector cinematográfico como Rafael Salas o Nicolás Pomar, del sector de la joyería; Álvaro Middelman, presidente de Fomento de Turismo; Matias Salvà, presidente del Real Club Náutico de Palma y Cristina Macaya, entre otros. Distintas profesiones y una única obsesión, "dar a la gastronomía de Mallorca el reconocimiento que se merece", resume Juan Gual, su presidente.
Para lograrlo, dos caminos distintos y complementarios. El económico, "capaz de potenciar, cohesionar y dinamizar la gastronomía como producto turístico" -para ello la Academia de la Gastronomía Mallorquina colaborará en la elaboración de la Guía Repsol-; y el social, que se centrará en educar a los niños de lo necesario de una buena alimentación. "Hemos de cambiar los hábitos y pensar que comer es mucho más que ingerir determinados alimentos. Estoy convencido de que en los próximos años va a dejar de entenderse la gastronomía como algo elitista para hacer de ella una actitud. Esa será la gran revolución de los fogones. Comer bien debe ser una exigencia, igual que un placer", corroboró un Ferran Adrià "enamorado" de los productos del mar de Balears aunque incapaz de decidirse por un plato de la tierra. "Decir que se sabe de cocina es una tontería porque es un lenguaje tan universal como los idiomas. Nunca sabré todo de este apasionante mundo y eso es lo que más me gusta".
Por su parte, el Secretario de Estado de Turismo, Joan Mesquida, aprovechando el evento, anunció la celebración, el próximo año, del Primer Congreso Europeo de Turismo y Gastronomía. "Somos más conscientes que nunca de que la clave para salir de la crisis turística pasa, en buena parte, por ´saber vender´ nuestros platos. Es una apuesta estratégica y con grandes posibilidades ya que, según las últimas cifras, 5 millones de turistas visitaron este país atraídos por nuestra gastronomía", apuntó.
De momento, la Junta Directiva de la academia ya trabaja codo a codo con las instituciones isleñas para ayudar al sector y elaborar nuevas líneas de promoción que se centren en la creatividad y la calidad como valores distintivos.