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M El extraño caso se da en una pareja, que lleva varias décadas conviviendo, y en el que el hombre contagió el VIH a la mujer, pero mientras el hombre debe tratarse con gran cantidad de medicamentos, en un cóctel de drogas poco saludable, la mujer no tiene ninguno de los síntomas propios del SIDA.
A diferencia de su esposo, la mujer siempre tuvo un nivel viral por debajo de las 50 copias por mililitro cúbico de sangre, y no ha necesitado ningún tipo de tratamiento para mantener la enfermedad bajo control. Por su parte, el marido, que cogió el virus cuando era consumidor de droga por vía intravenosa, necesita tomar un cóctel de medicamentos para mantener a raya al virus, del que cuenta por cientos de miles las copias en cada mililitro cúbico de su sangre.
Los científicos dicen que el estudio del curioso caso refuta algunas teorías que sugieren que siempre existe una cepa viral deficiente que es más fácil atacar por el sistema inmunológico. "Este es un caso extremadamente raro de coinfección de forma controlada, en una relación monógama, que nos mostró como un sistema inmunológico fuerte es capaz de replicar al virus y proteger a las otras células", explicó Joel Blackson, investigador especialista en enfermedades infecciosas.
"Nuestros resultados suponen una esperanza a los investigadores que buscan una vacuna contra el SIDA, ya que ponenn de manifiesto que el sistema inmune primario, conocido como 'CD8 Células asesinas T', puede detener eficazmente el progreso de la infermedad", indicó Blackson según inormaciones de la Universidad John Hopkins recogidas por otr/press.
GLÓBULOS BLANCOS
"La fuerza de la respuesta inmune no depende de la infección por una forma debilitada del virus", señaló el investigador. "Si podemos aprovechar el medio por el cual los glóbulos blancos de élite detienen al virus, entonces podemos 'enseñar' o reprogramar a otros glóbulos blancos de la sangre para luchar contra el VIH" añadió Blackson.
Las pruebas genéticas realizadas a los dos miembros de la pareja confirmaron que ambos tenían un capítulo de material genético ligado al gen HLA B57 hiperactivo, que se encuentran en estudio para confirmar si tienen alguna relación con la expansión más lenta del virus.
Otras pruebas realizadas descubrieron que las células T de la mujer rechazaban al virus en un 90 por ciento, mientras que en el caso del marido sólo llegaban al 30 por ciento.En los análisis genéticos también se descubrió que la mujer contaba con al menos dos mutaciones conocidas para debilitar al virus, mientras que el hombre contaba con menos. "Los anticuerpos y vacunas han fracasado, por lo que un nuevo enfoque basado en la acción de las Células T puede ser positivo", sentenció Blackson.