VANESSA SÁNCHEZ. PALMA.
Es casi imposible imaginar en un primer golpe de vista cómo de una persona de apariencia tan frágil puede surgir semejante fuerza escénica. Su voz es reflejo también de esa lucha por hacer del flamenco todo un arte. La bailaora gaditana Sara Baras regresa al Auditòrium de Palma, dentro de la programación de la décimo tercera temporada de Ballet de Mallorca, con su particular visión de la Carmen de Mérimée y de Bizet. Dice haber arriesgado mucho, pero se siente satisfecha con el resultado.
-¿Qué tiene de especial esta Carmen de Sara Baras respecto a las demás?
- No sé si es más especial, ni mejor ni peor que las otras cármenes, pero es diferente. Realmente, hemos hecho esta Carmen pensado en ella como actitud de mujer, una mujer de hoy en día que busca la libertad, que tiene capacidad de decisión y que elige su propio camino. Una mujer llena de garra que, más que destacar por su belleza o por su sensualidad, destaca por su faceta más sentimental.
-¿No es un papel demasiado arriesgado?
- Toda bailarina que quiera triunfar debe hacer su Carmen. Sé que ha sido arriesgado reinventar este personaje, un mito en la historia y que yo recuerdo con especial cariño desde que vi la coreografía de Antonio Gades, pero era el momento. Llevo diez años al frente de la compañía y me sentía con el bagaje suficiente, con la experiencia necesaria, para lograr ponerla en escena. Y el gozar de tanta libertad me ha permitido identificarme muchísimo con ella, aunque es verdad que hay más de Sara Baras en esta Carmen que de ella en mí.
- Para todo ello se ha rodeado de un elenco de colaboradores impresionantes: Paco de Lucía, Joan Valent y la Orquesta de la Academia del Gran Teatro del Liceu...
- La música es tan especial en esta coreografía que contar con maestros de esta talla es casi un regalo, algo que no podría haber soñado. Además, han entendido a la perfección la idea de esta Carmen, la libertad que buscaba y la originalidad del baile. Los temas son todos nuevos, aunque mantenemos la famosa Habanera del libreto de Bizet y algunos acordes de la película de Carlos Saura.
- El vestuario, para no ser menos, de Sybilla, que se atreve a prescindir de batas de colas y lunares
- Siempre me he presentado al público de una forma totalmente diferente a la tradicional. No es que rehuya de los trajes de flamenca, pero creo que el vestido debe bailar con la artista, crear un doble movimiento. El vestuario que ha diseñado Sybilla es muy moderno y juega con los significados de los colores.
- Con Carmen cierra la trilogía de mujeres que empezó en el año 2000 con Juana la Loca y en 2002 con Mariana Pineda. ¿Qué ha aprendido de ellas?
- Todos son personajes llenos de fuerza, aunque cada una a su manera. De Juana me quedo con su pasión, de Mariana con su sacrificio y de Carmen con su presencia.
- Dicen de usted que es la mejor bailaora del momento, aunque ya no se baile el flamenco como antes
- No sé si soy la mejor o no pero tengo muy claro que me dejo el alma en cada coreografía. Y creo que es positivo que la forma de bailar el flamenco evolucione. Enriquece este arte.
Carmen, Ballet de Sara Baras
Viernes, 6 de junio y sábado 7 de junio, a las 21 horas. Entradas: platea, 55 euros; anfiteatro, 43 euros. Auditòrium de Palma. Teléfono: 971 734 735