EUROPA PRESS. ROMA.
La Federación Internacional de Asociaciones de Médicos Católicos (FIAMC) propuso ayer la aprobación a nivel mundial de un documento que obligue a asistir a los fetos prematuros que nacen vivos, también en los casos de aborto, según declaró el presidente de este organismo, José María Simón.
Se trataría de extender a todo el mundo el protocolo que firmaron este fin de semana los directores del departamento de ostetricia de cuatro hospitales italianos, pertenecientes a las universidades estatales La Sapienza y Tor Vergata y las católicas Sacro Cuore y Campus Biomedico, respectivamente.
El documento especifica la conveniencia de reanimar a cualquier prematuro que nazca con las señales de vida suficientes para ser reanimado, también en los casos de aborto y a pesar de la oposición de la madre, ya que, en estos casos, prevalecería el derecho a la vida del recién nacido antes que el derecho a abortar de la mujer.
Simón, que es el máximo representante a nivel internacional de las asociaciones de médicos católicos, explicó que esta situación se puede dar en los abortos tardíos en los que se induce el parto.