V. SÁNCHEZ. PALMA.
Con un presupuesto de 130.000 euros y bajo el amadrinamiento de la diseñadora Carmen March -que mostrará su colección para el otoño-invierno que viene-, la tercera edición de Pasarela Mallorca comienza a tomar forma. Será el próximo 5 de julio cuando en el Pati de la Misericòrdia ocho jóvenes creadores de la isla muestren su trabajo al gran público. Unas colecciones que este año cuentan por primera vez con hilo conductor común: el cine y su música se convertirán en protagonistas en la silueta de las maniquíes.
La Fundació Ars Nova en colaboración con el Consell de Mallorca anunció ayer que el plazo para presentar los proyectos se abrirá mañana viernes y a él pueden presentarse tanto jóvenes diseñadores residentes en la isla como marcas noveles. "Necesitamos al menos poder contemplar de cada uno de ellos entre seis y ocho looks diferentes y un título que exprese el concepto de toda la colección", explicó Tania Frau, presidenta de la entidad.
El 11 de abril, el jurado formado por diversas personalidades del mundo de la moda como Pedro Mansilla, sociólogo y periodista y los diseñadores José Miró, Catalina Sard y Biel Canyelles, elegirán a los ocho finalistas que recibirán 600 euros para poder hacer frente a los costos de producción. El día del desfile, sólo habrá dos ganadores que conseguirán una beca de cuatro mil euros en el caso del primer premio y tres mil euros para el segundo.
"Nuestra intención es apoyar a todos los creadores mallorquines en este difícil mundo de la moda y tratar de impulsar nuevos mecanismos de producción para que puedan subsistir", subrayó la consellera de Economía y Turismo, Bel Oliver. Para analizar la raíz de este problema de falta de medios a la hora de la fabricación de las colecciones, la consellera no dudó en la posibilidad de organizar mesas redondas para abordar el conflicto con mayor precisión.